El animador Rafael Araneda abrió su corazón y recordó el inicio de su relación con Marcela Vacarezza, calificándolo como una “real locura de amor”.
En conversación con la revista ¡Hola! Américas, el conductor reflexionó sobre su matrimonio y cómo ha evolucionado su visión del amor con el paso del tiempo.
Según explicó, su relación ha sido un proceso que va más allá del enamoramiento inicial, transformándose en un verdadero “proyecto de vida” compartido.
Una historia marcada por el crecimiento
En ese contexto, el animador profundizó sobre lo que significa el amor en su vida actual y cómo lo vive junto a su esposa. “Eso es el amor, cuando pasas de las maripositas a un proyecto, un proyecto de vida, cuando nos desafiamos juntos, cuando emprendemos juntos, cuando nos apasionamos juntos”, expresó.
Sin embargo, también fue honesto al reconocer que no todo ha sido perfecto dentro de la relación. “El amor falla no a veces, falla todos los días y te hablo desde lo personal. Yo tengo una familia extraordinaria, tengo un matrimonio buenísimo, pero no quiere decir que el amor no haya tenido fallas”, afirmó.
La confesión que marcó su pasado
Uno de los momentos más impactantes de la conversación fue cuando reveló un episodio desconocido de su vida amorosa antes de conocer a su actual esposa. “Fue el haberme traicionado a mí mismo, porque yo me iba a casar antes de conocer a Marcela”, confesó.
“Me devuelven el anillo, no nos casamos, yo quedé muy triste y dije: ‘Yo nunca más algo en serio, yo nunca más un proyecto donde involucre más que las atracciones. Yo me dedico a pasarla bien’”, recordó.
Pese a esa decisión, su historia dio un giro inesperado con la llegada de Marcela Vacarezza. “Y me traicioné, porque Marcela me dio los argumentos para (creer otra vez en el amor) y yo creo que es la gran locura y traición que me hice a mí mismo”, afirmó.
Finalmente, Rafael Araneda destacó el papel fundamental que tuvo su esposa en ese proceso personal.
Según relató, ella fue clave para que volviera a abrirse a una relación seria y comprometida. “Le agradezco hasta el infinito que haya sido así de paciente”, expresó.