Rafael Araneda fue uno de los invitados al capítulo de este viernes en el estelar “Podemos Hablar” de Chilevisión, donde se sinceró sobre el reciente fallecimiento de su madre, Laurita.
En una conversación llena de emociones, el animador explicó que el proceso de despedida fue largo y doloroso, pero también lleno de aprendizaje.
“Fue súper duro y súper gratificante a la vez, es muy contradictorio… yo me despedí muchas veces de la mamá”, expresó.
“Yo con ella éramos pura conexión”
Araneda compartió que la etapa final de su madre fue muy difícil de sobrellevar, debido al severo deterioro que ella enfrentó durante años.
“Yo encontraba que este cuerpo que la tenía viva, no le estaba haciendo justicia a la mujer… Estaba sumida en una vejez, con una demencia senil, con una dependencia total, pero llega un punto que la mamá no gozaba de nada”, relató.
Consultado sobre el dolor de verla apagarse de a poco, fue categórico. “Es muy duro decirlo, porque quizás alguien lo puede considerar muy violento… yo siento que a la mamá la perdí mucho antes. La perdí porque no me reconocía, porque yo le hablaba y no fijaba la mirada… porque nos dejamos de conectar”.
El rostro televisivo confesó que la conexión que tenía con Laurita era profunda, y perder eso fue lo más desgarrador. “Yo con ella éramos pura conexión, tan fuerte nuestra conexión, que verla postrada tantos años me hizo perder la esperanza de que yo estaba con mi Laurita”.
El conductor también destacó que estuvo en Chile justo cuando su madre falleció, algo que agradece profundamente. “Fue impactante… además no era un viaje planificado… Ese fin de semana llegamos y cuando la vi, estaba débil, súper ida, y no pasó el fin de semana. Yo soy un agradecido de que así haya sido”.
Al cierre de su relato, Rafael Araneda reflexionó sobre la vejez en Chile, asegurando: “En este país es muy difícil ser viejo, y yo tuve el privilegio de darle una linda vejez a mi mamá”, finalizó.
Aquí puedes revisar parte de sus palabras:
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