Uno de los momentos más dolorosos en la vida de Felipe Camiroaga ocurrió en febrero de 2011, cuando su casa en Chicureo fue consumida por un incendio.
La vivienda, construida en madera y piedra, era su refugio personal. Allí conservaba recuerdos íntimos, especialmente ligados a su madre fallecida. “Después de la muerte de mi mamá, esto ha sido lo más doloroso”, expresó en ese entonces el recordado animador de TVN.
“Lo supo rápido”, afirmó Laura Landaeta
A catorce años del siniestro, la periodista Laura Landaeta reveló que Camiroaga supo desde el principio quién fue el responsable del incendio.
“Lo supo rápido”, aseguró la escritora. No obstante, destacó que el animador eligió no denunciar al culpable, a pesar de contar con el nombre.
“Si Felipe en vida no hizo nada (sabiendo el culpable), ¿por qué tendría que hacerlo alguien más?”, planteó.
Para Landaeta, la actitud de Camiroaga fue de profunda generosidad. “Porque lo pudo haber hecho”, explicó. “Si respetamos en algo la memoria de Felipe Camiroaga, dejémoslo en paz con esas cosas”, agregó.
El animador no quiso iniciar acciones judiciales
En 2020, la periodista Cecilia Gutiérrez, coautora del libro Felipe Camiroaga. La verdadera historia, confirmó que Camiroaga se negó a continuar con acciones legales.
“Nosotros desde un principio tuvimos el nombre de la persona (sospechosa del incendio)”, dijo. Según relató, en un inicio no se supo que el incendio había sido intencional.
Cuando se reveló la verdad, Felipe optó por no judicializar el caso. “Él decidió que no quería seguir con acciones judiciales. Que prefería dejarlo ahí”, relató Gutiérrez.
El animador se enfocó en reconstruir su hogar lo antes posible. “‘Yo me quiero enfocar en reconstruirla lo antes posible y que esto se acabe’, habría dicho Felipe”, citó.
La investigación, que pasó de Bomberos a la PDI, logró identificar al culpable, su motivación y cómo se desarrollaron los hechos. Aun así, Camiroaga no quiso actuar judicialmente, y esa decisión, dicen sus cercanos, también debe ser respetada.