Renata Bravo recordó uno de los episodios más complejos que le ha tocado enfrentar públicamente y aseguró que, tras un conflicto con Sergio Rojas, recibió amenazas que incluso la llevaron a vender su automóvil.
La actriz y comediante abordó el tema durante su participación en “Plan Perfecto”, donde, a propósito de la querella presentada por Antonella Ríos contra el periodista, repasó una experiencia personal que, según afirmó, afectó profundamente su tranquilidad.
Las acusaciones contra Sergio Rojas
En el programa de Chilevisión, Renata Bravo sostuvo que el conductor de “Qué te lo digo” habría incentivado una funa en su contra luego de que ella no respondiera a un llamado telefónico.
“A mí lo que me hizo fue que llamó a sus seguidores a funarme, porque yo no contesté el teléfono… peor aún fue que él puso la patente de mi auto y las redes sociales”, relató.
Según la actriz, esa situación derivó en una serie de amenazas por parte de desconocidos.
“Sus seguidores empezaron a amenazarme con que iban a llegar a mi casa, porque habían buscado mi dirección por mi patente. Yo tuve que vender ese auto porque me amenazaban día y noche. (Me decían) ‘sabemos dónde vives, te vamos a funar, te vamos a quemar la casa'”, afirmó.
“Pude haber hecho algo y no lo hice”
Durante la conversación, Renata Bravo reconoció que evaluó iniciar acciones legales, aunque finalmente optó por no hacerlo debido a la situación personal que atravesaba en ese momento.
“Fui estúpida porque podría haber ido a ChileActores para que me ayudaran sus abogados, pero justo al otro día yo me iba a España a ver a mi mamá. Estaba con la cabeza en otra parte, mi mamá estaba enferma y lo único que quería era irme”, explicó.
Con el paso del tiempo, aseguró que lamenta no haber seguido ese camino.
“Ahora pienso, fui súper cobarde, estúpida, pero yo lo pasé muy mal”, sostuvo.
El origen del conflicto
La disputa entre ambos se remonta a septiembre de 2024, cuando Sergio Rojas acusó públicamente a Renata Bravo de haber agredido a un reportero de “Qué te lo digo”.
Según el periodista, la actriz se habría molestado por una consulta relacionada con Claudia Conserva, quitándole el celular al reportero Tomás Staeding, conocido como “Tomacito”, para borrar una grabación.
Posteriormente, Renata Bravo entregó una versión distinta en su programa radial “Desayuno de campeones”, donde explicó que nunca autorizó ser grabada y que reaccionó bajando con la mano el teléfono del periodista luego de que este continuara registrándola pese a su negativa.