La vida de Paula Pavic dio un giro radical tras su separación del extenista Marcelo Ríos, según comentó en conversación con La Cuarta. La empresaria relató que durante su matrimonio su rutina estaba completamente centrada en su esposo y sus hijos.
“Mientras estaba casada, tenía una vida súper cerrada donde no salía con amigas ni nada”, explicó, recordando que ambos compartían prácticamente todas sus horas juntos, excepto cuando él iba al gimnasio. Según comentó, “estar así obviamente genera una relación de dependencia súper grande, donde lo haces todo con esa persona”.
Aprendiendo a priorizarse
Paula Pavic comentó que en ese tiempo aceptaba situaciones que no necesariamente quería, en parte porque estaba feliz y no entendía cómo sus amigas manejaban sus propias relaciones.
“Siento que uno al final acepta ese tipo de cosas a cambio de otras cosas y también porque uno se pone en esa disposición también”, expresó.
“Porque en ese momento yo estaba feliz, a mí me encantaba, y no podía entender por qué mis amigas no hacían lo mismo con sus parejas. Ahora me imagino estar así, y me muero, me ahogo de sólo pensarlo”, añadió.
La empresaria comentó que durante esa etapa se sentía desconectada de sí misma: “Estaba totalmente vacía mentalmente, era como un robot, un zombie, sin opinión ni nada. Viví mucho tiempo la vida de él, me adapté 100% a hacer todo lo que él quería. Vivía en función de mis hijos, de mi marido, del resto, y no me escuchaba a mí, ni siquiera pensaba en qué es lo que yo quiero”, recordó.
Redescubriendo su independencia
Hoy, según comentó, Paula Pavic disfruta por primera vez hacer las cosas solo por ella. “Ahora siento que al fin me estoy escuchando. Por primera vez estoy siendo súper egoísta, pensando en mí. Porque siento que si yo estoy bien, puedo entregar mucho más también”, afirmó.
“Ahora lo puedo vivir 100% porque no tengo que darle explicaciones a nadie, no tengo que hacer nada por nadie tampoco”, cerró.