En duros términos se refirió Jordi Castell a Daniel Fuenzalida en el más reciente capítulo del programa “Tal Cual” de TV+.
Si bien no es la primera vez que Castell arremete contra el ex “Huevo”, esta vez fue por sus actitudes al momento de registrar marcas. Todo vinculado a la polémica del podcast “¿Cómo están los weones?”, programa que hacía con Rosario Bravo.
La conversación en el panel giraba en torno a la técnica del “Catfishing” , un método para suplantar identidades. Fue ahí cuando Jordi encontró el punto de conexión con Fuenzalida.
El dardo directo
“Que el canal del Estado tenga en pantalla un sinvergüenza, que inscribe marcas que no le corresponden a su nombre y lo tengan como un comunicador, a mí me parece que es peligroso, por decir lo menos“, manifestó Jordi Castell sin tapujos.
La frase cayó como una bomba en el estudio. José Miguel Viñuela y Raquel Argandoña miraron sorprendidos a su compañero.
Castell no solo estaba criticando a Fuenzalida, sino que apuntaba directamente a TVN, el canal donde actualmente trabaja el animador. Una acusación grave.
La conexión con el catfishing
Y siguió con su deslenguada crítica, estableciendo un paralelo entre la suplantación de identidad y lo que él considera que hace Fuenzalida. “Porque el catfishing es un poco la forma desacatada de mentir, de engañar gente y además de hacer daño“, complementó el panelista.
Para Castell, la conducta de inscribir marcas que no le corresponden es una forma de engaño similar a la suplantación de identidad. Una analogía potente.
El mensaje al gobierno
Pero lo más llamativo vino después, cuando elevó aún más el nivel de su crítica. No se conformó con atacar a Fuenzalida y a TVN. “Así que ojo gobierno de Chile, si sigue teniendo a ese sinvergüenza, que en este minuto está en juicio por estar inscribiendo marcas a un nombre que no es de él, no sé, ahí se las dejo con las malas prácticas “, sentenció.
Un llamado directo a las autoridades. Como si la permanencia de Fuenzalida en la televisión pública fuera un asunto de Estado. “Aquí las cosas transparentes “, concluyó Jordi Castell.