La reconocida cantante Taylor Swift ha sido citada como testigo en el complejo conflicto legal que enfrenta a los actores Blake Lively y Justin Baldoni, coprotagonistas de la cinta Romper el círculo. El juicio está fijado para marzo de 2026 y promete convertirse en uno de los casos más comentados del espectáculo estadounidense.
La información, dada a conocer por el medio TMZ, señala que el abogado de Baldoni, Bryan Freedman, incluyó a Swift en la lista de testigos, pese a que su única participación en la película fue la cesión de su canción My Tears Ricochet para la banda sonora. La cantante, cercana amiga de Lively, no estaría vinculada directamente a los hechos denunciados. Desde su entorno han calificado su citación como una maniobra mediática, destinada a captar atención más que a aportar pruebas relevantes al proceso.
El origen del conflicto se remonta a fines de 2024, cuando Lively acusó a Baldoni de acoso sexual y conducta inapropiada durante el rodaje. A partir de esa denuncia, las tensiones escalaron rápidamente. Lively sumó nuevas acusaciones contra Baldoni y su productora, Wayfarer, por supuestas represalias que habrían buscado perjudicar su imagen pública. En respuesta, Baldoni interpuso una demanda por difamación contra la actriz, su esposo Ryan Reynolds y su equipo de comunicaciones, exigiendo una indemnización de 400 millones de dólares.
En medio del revuelo, Lively publicó una columna en The New York Times en la que relató su experiencia y detalló su denuncia formal ante el Departamento de Derechos Civiles de California. Baldoni respondió públicamente, desestimando sus dichos y asegurando contar con pruebas documentales que desmienten las acusaciones.
Los abogados de Lively confirmaron que la actriz testificará durante el juicio. “Este caso trata sobre lo que ocurrió cuando una mujer denunció acoso en el set y enfrentó represalias. Blake contará su historia ante la justicia”, afirmaron los letrados Esra Hudson y Mike Gottlieb. Sobre la posibilidad de que Reynolds también comparezca, Gottlieb no lo confirmó, aunque calificó las acusaciones contra él como “infundadas”.
Baldoni, por su parte, ha señalado que la intervención de Reynolds en la producción fue más allá de lo permitido, asegurando que realizó cambios al guion sin autorización y lo enfrentó personalmente en su residencia.
A más de un año del juicio, la disputa ya ha trascendido el ámbito legal para instalarse en el centro del debate mediático. Con acusaciones cruzadas, celebridades involucradas y temas sensibles en juego, el caso promete acaparar titulares hasta que se escuche el veredicto final.