En un momento conmovedor durante el reality Mundos Opuestos, Juan Pedro Verdier compartió un relato difícil de su infancia, marcada por el bullying escolar y la vulnerabilidad que vivió con su madre como inmigrantes sin documentos en Canadá.
Sobrevivir en la calle
Verdier relató que en su niñez vivían en Toronto en condiciones de extrema pobreza, sin estatus legal: “Vivíamos en Canadá ilegales y estábamos en un edificio donde la Cruz Roja traía un camión de comida… parecía una ratonera. Todos se peleaban por latas y mac and cheese”.
También recordó un episodio impactante: “Un par de personas se agarraron a botellazos por un litro de aceite, yo estaba con mi mamá en medio de la nieve y bajo cero… fue cuático”.
Arrancar de cero
Cuando llegó al colegio con apenas ocho años, no hablaba ni entendía el inglés, lo que lo convirtió en blanco fácil de agresiones. “Llegué al colegio, todos hablaban inglés y yo no sabía nada”, contó Juan Pedro.
Aunque algunos compañeros afroamericanos fueron amables, sufrió el rechazo de otros latinos, quienes incluso se burlaban de él: “Me robaban lo que llevaba para comer y luego les decían a los profesores que yo los insultaba en español”.
El participante relató que no entendía las acusaciones, y que su profesora lo reprendía en un idioma que él no manejaba, mientras los demás se reían. “Yo veía que me sacaban las cosas, no me defendía, no sabía qué hacer”, recordó, visiblemente conmovido.
El testimonio de Juan Pedro expone cómo una combinación de marginalidad, bullying y barreras lingüísticas marcaron su niñez. Este capítulo de Mundos Opuestos revela la profundidad de su historia y ofrece una nueva mirada empática hacia su recorrido personal.