Esta tarde se estrena en Agricultura TV un nuevo episodio de “Espacio Libre”, instancia donde expertos abordarán los temas más importantes de la contingencia a través de videocolumnas.
En este espacio, los destacados profesionales analizarán en profundidad distintos aspectos de la política y actualidad nacional e internacional, entregando perspectivas nuevas sobre los hitos que marcan el día a día.
Las columnas se estrenarán todos los lunes, miércoles y viernes a las 20:00 horas a través del canal de YouTube de Agricultura TV.
En esta edición del Espacio Libre, el analista político, Max Colorado. Analiza las tensiones al interior de la izquierda y el giro estratégico del Presidente, quien ante el desplome de su candidata ha optado por confrontar directamente a José Antonio Kast.
Comando de Jara rechaza el rol activo del Presidente en la campaña
Quedan ya poco más de tres semanas para las elecciones presidenciales y para las elecciones parlamentarias, al menos para la primera vuelta, y estamos entrando ya en tierra derecha. En el oficialismo se vive una situación compleja y en algún sentido inédita. El presidente de la república, Gabriel Boric, insiste en ser un protagonista de este proceso electoral, busca de alguna manera ser el gran confrontador de la candidatura principal de la oposición, que es la de José Antonio Kast, y eso ha generado y está generando cada día más problemas y más tensiones con el comando de Janet Jara.
De alguna manera lo que se ha empezado a instalar es que el presidente busca posicionarse ya más bien en función de lo que va a ser el escenario de marzo, es decir, asumiendo una muy probable derrota de la candidata del gobierno y por tanto que él va a ser el gran interlocutor y el gran líder de la futura oposición a lo que puede ser el gobierno de José Antonio Kast con sectores de derecha y de centro derecha. El presidente de alguna manera ya dio por perdida la elección, esa es un poco la lectura que se está haciendo hoy día en el comando de Janet Jara, es la lectura que también se hace, para ser sinceros, en el propio partido comunista, en el partido de la candidata del oficialismo, que esta elección se ve muy difícil dado los números que están mostrando hasta el día de hoy a tres semanas las encuestas y que por tanto lo que hay que hacer es empezar a prepararse para, con realismo, afrontar el escenario de la derrota y sobre todo empezar a prepararse para el escenario de ser oposición a un gobierno de derecha a partir del 11 de marzo. Sin embargo, el comando de Janet Jara no se resigna, el comando de Janet Jara ha dado señales muy claras estos últimos días de su molestia, de su malestar y de su desacuerdo con el diseño de posicionamiento que tiene Gabriel Boric y La Moneda en torno a esta candidatura del oficialismo y las tensiones en estas últimas horas han ido claramente en aumento.
La pregunta es por qué el oficialismo tiene este problema, por qué el gobierno decide anticipadamente dar por perdida la elección y por qué Janet Jara y su comando prefieren tener al presidente lo más alejado posible y la razón, al menos de la última interrogante, es muy clara. El presidente tiene en torno a un 30, 32, máximo 35% de apoyo y eso no es suficiente para ganar estas elecciones. La candidatura de Janet Jara necesita, requiere, moverse hacia posiciones distintas a las que hoy día defienden al gobierno, necesita abarcar más, necesita llegar a actores que hoy día eventualmente pueden ser críticos e incluso sentirse opositores a la actual administración y por lo tanto el abrazo del oso, como se ha dicho en estos días del presidente de la república, el convertirse, el buscar convertirse en un vocero más de la campaña oficialista está complicando severamente las opciones presidenciales y la proyección que el comando de Janet Jara está haciendo.
Es una situación en algún sentido inédita. En general ocurre que en los gobiernos y en las elecciones presidenciales se aspira a que el primer mandatario pueda jugar un rol en el sentido en que por lo general tiende a sumar votación, tiende a agregarle capital político a una elección presidencial y sobre todo a la candidatura que representa la continuidad, que representa el oficialismo. En este caso lo que está ocurriendo es exactamente lo contrario.
El comando de Janet Jara tiene claro que el presidente de la república tiene un 30% inamovible, un 30% de apoyo duro, consistente, pero tiene claro también que este presidente y este gobierno desde hace ya casi tres años tiene niveles de desaprobación en torno al 60-62 por ciento, es decir, es mucho más la gente que desaprueba al gobierno que aquellos que lo respaldan y por lo tanto todas las señales que el presidente da de cercanía, de respaldo, de incondicionalidad con la candidatura de Janet Jara, de alguna manera pueden reforzar a ese 30% incondicional pero eventualmente pueden alejar, y esa es la lectura que está haciendo hoy día el comando de Janet Jara, pueden alejar al resto de los actores que tienen hoy día más distancia y eventualmente más diferencias con el gobierno. Es una situación difícil sobre todo para el comando de Janet Jara y para la propia candidata en un momento en el que entramos ya en tierra derecha como decíamos al comienzo, probablemente lo único que a estas alturas pueda eventualmente modificar el escenario y las tendencias que han estado mostrando las encuestas son los debates presidenciales que restan. Esa es la última instancia de Janet Jara, de Belin Matei, eventualmente de Johannes Kaiser para poder intentar cambiar el escenario que las encuestas vienen prediciendo y proyectando desde hace ya bastantes meses.