Esta tarde se estrena en Agricultura TV un nuevo episodio de “Espacio Libre”, instancia donde expertos abordarán los temas más importantes de la contingencia a través de videocolumnas.
En este espacio, los destacados profesionales analizarán en profundidad distintos aspectos de la política y actualidad nacional e internacional, entregando perspectivas nuevas sobre los hitos que marcan el día a día.
Las columnas se estrenarán todos los lunes, miércoles y viernes a las 20:00 horas a través del canal de YouTube de Agricultura TV.
En esta edición del Espacio Libre, la economista Michelle Labbé advierte sobre el deterioro del empleo en Chile, especialmente entre las mujeres, y cuestiona el tono celebratorio del gobierno frente a cifras que no resisten análisis.
Michelle Labbé en Espacio Libre: “¡Son unos destructores de empleo!”
Cuando el crecimiento económico nos vuelve a desilusionar, mostrando que entre enero y agosto de este año solo hemos logrado en forma acumulada crecer 0,4%, la reflexión de las autoridades respecto de los éxitos económicos alcanzados, respecto de lo bien que está nuestro país y cómo ha mejorado en los últimos años, parece absolutamente fuera de lugar, por no decir que parece que ellos viven en Narnia. En efecto, recientemente el INE publicó las cifras de desempleo. Al trimestre terminado en agosto, donde el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, sale a destacar la disminución en la tasa de desempleo desde 8,7 a 8,6%.
Peor aún, y probablemente sin entender cómo se construyen las series estadísticas, agrega que, y aquí leo textual, todas estas noticias positivas ocurren al mismo tiempo que se mantiene algo que ya tenemos hace bastantes meses, que es una informalidad del 26%. Esta es la informalidad más baja que hemos tenido en nuestros registros históricamente. Aquí vale decir que el INE empezó a registrar la informalidad hace muy poquito y es 3 puntos porcentuales más bajos que la que se tenía en años anteriores.
Una evaluación justa de los acontecimientos económicos indica que 0,5% de crecimiento económico en Chile, que es el último dato disponible, es siempre una mala noticia, no una buena noticia, provenga de donde provenga. Y que la tasa de desempleo disminuya, sí, aunque la disminución sea mínima, es una buena noticia, pero eso no justifica la posición que han adoptado el ministro, el presidente y el gobierno que niegan y cierran los ojos ante la gravedad de la emergencia laboral por la que estamos pasando todos los chilenos. Sí, la tasa de desempleo alcanzó 8,6.
Sin embargo, si nos vamos a las series históricas de desocupación, se puede calcular que la tasa de desempleo promedio entre 2010 y 2019, 2010 siendo el primer año, porque es el primer año en que el INE tiene esta encuesta de empleo, este promedio alcanzó 6,9%. Que el año 2019, pese a la crisis social que afectó el último trimestre del año, el desempleo promedio alcanzó 7,2%. Ambos, 6,9 y 7,2, mucho menores que los niveles actuales.
Esto implica que si Chile no hubiera puesto trabajo al empleo y hubiera impulsado el crecimiento económico, lo mínimo, ni siquiera estoy pensando en que lo hubiera impulsado para crecer más que antes, lo mínimo para mantener el promedio histórico en nuestro país, es decir, si la tasa de desempleo hubiera alcanzado el mismo promedio del periodo 2010-2019, en vez de haber 876.000 personas desempleadas o medidas por el INE, solo habría habido 707.000.
Es decir, la profundidad de la crisis laboral implica que durante los últimos 12 meses, 166.000 trabajadores chilenos adicionales han caído en situación de desempleo, 166.000 familias afectadas en su dignidad, utilizando el vocabulario que a nuestras autoridades les encanta utilizar, fruto de su incapacidad para generar inversión y generar crecimiento económico o poner los incentivos para hacerlo. Pero esa no es la única consecuencia, porque tenemos otras medidas de esta crisis laboral.
La incapacidad de recuperar el crecimiento también ha generado que la participación laboral, es decir, todos aquellos que quieren o necesitan trabajar, no se ha recuperado pospandemia, lo que implica que si la corregimos, dato que no corrige el INE, y tenemos el mismo promedio ajustado de participación laboral, el número de desempleados promedio de los últimos 12 meses serían no los 876.000, sino 314.000 personas adicionales.
Esa es la realidad de ese desempleo escondido que tenemos en la economía chilena, siendo las mujeres, nosotras, las que más estamos afectadas por esta situación. Peor aún, el ministro habla de informalidad laboral. Bueno, el INE lo que hace es una encuesta.
Vámonos a los datos reales, los registros administrativos que son el número de cotizantes totales reales, tanto del sistema de pensiones como del seguro de desempleo, que en realidad lo que están reflejando es cuánta formalidad hay en la economía, cuántos trabajadores tienen protección social. Lo que podemos obtener es que el empleo formal, esto significa empleo con protección social, ha caído entre marzo del año 2022 y julio del 2025. Es decir, se han destruido en Chile, entre marzo del 2022 y julio del 2025, más de 150.000 empleos formales.
El ministro habla de crecimiento del empleo, pero olvida el crecimiento del empleo formal o empleo protegido o empleo digno. Destrucción de 150.000 empleos formales. ¿Qué más ha pasado? Bueno, si consideramos que estos son los empleos formales, entonces la informalidad en Chile no ha disminuido, sino que ha aumentado desde 32 a 38% en este mismo período.
Pareciera entonces que el gobierno, los ministros, no solo parecen ignorar la gravedad de la emergencia laboral, sino que al igual que los niños, para no asumir el problema, se tapan los oídos, cierran los ojos, porque no vemos que se hagan cargo ni se tomen medidas para fomentar el empleo. ¿Será que no lo ven o será que en verdad no les importa?