Agencia UNO
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El coronavirus ha dejado consecuencias también en la salud sexual de los chilenos, como en temas de la natalidad, acceso a elementos como aniconceptivos y el riesgo del aumento de abuso sexual durante las cuarentenas.

Al respecto habló con "El Rompecabezas" de Agricultura  el jefe del centro de vigilancia Materno Infantil de Clínica Las Condes, Andrés Pons.

El especialista recalcó que "una situación como la actual no se vivía hace 100 años cuando los anticonceptivos no existían, por lo que es difícil inferir sobre eso", pero "se puede homologar a una catástrofe como los terremotos. Son un poco distintos, porque son episodios que generan cambios en la población pero tienen una recuperación relativamente rápida, no es un estrés tan prolongado como el que estamos viviendo estos días. Quizá se puede homologar a una guerra, en que la población está sometida a un estrés y un estado de catástrofe prolongado en el tiempo".

"En las guerras disminuye la natalidad, porque los hombres se van al frente de batalla, pero también afecta el estrés o la disposición de las parejas, o de las madres en este caso a que cuando los embarazos son deseados, posponerlos en el tiempo. Distinto es el caso de un terremoto, donde hay un problema grande pero limitado en el tiempo con recuperación rápida; ahí vemos un rebrote en la natalidad porque la gente pasó el episodio crítico y tiene esperanza en que la cosa va a estar mejor", dijo.

Agregó que "la situación actual es más similar a una guerra, por mucha incertidumbre y estrés, por lo que se esperaría que los embarazos deseados y planificados se pospongan en el tiempo. Por otra parte, la falta de insumos de anticonceptivos, preservativos, la falta de acceso a la salud, la falta de acceso a los consultorios que proveen estos insumos, efectivamente puede hacer que aparezcan los embarazos no deseados".

Sobre la actitud de la gente de no ir al hospital por miedo a contagiarse de COVID-19, el experto afirmó que "estamos viendo hartos efectos nocivos al respecto: gente que llega con dolor al pecho después de varios días y resulta que era un infarto pero no se atrevían a consultar. O pacientes con dolor abdominal que llegan con apendicitis perforado porque trataron de evitar la consulta de urgencia porque asumen que están solo ocupados con coronavirus. A eso se suman las cirugías que se están posponiendo".

"La gente no acude al control ginecológico, porque evidentemente consideran que no es tan urgente o se pueden contagiar (de coronavirus)… tampoco consultan para buscar métodos anticonceptivos. Eso puede llevar al aumento del embarazo no deseado, y lo más preocupante aún, al embarazo adolescente. Además hay confinamiento, la dificultad para salir puede aumentar el abuso sexual o la violencia", comentó.

"Los embarazos adolescentes son un signo de precariedad social y si la situación económica se ve muy deteriorada, el aumento de embarazos adolescentes nos va a llevar a problemas sanitarios", dijo.

 

 

 

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