El turismo rural es una de las actividades que se viene desarrollando con fuerza en ciertas zonas del país. Ejemplo de ello es lo que ocurre en la comuna de Ancud al alero del Monumento Natural Islotes de Puñihuil, desde donde surgió la Asociación Chilena de Turismo Rural (Achitur).
Para conocer los alcances de la actividad productiva, en Agenda Agrícola, Juan Pablo Matte conversó con Luz María Oyarzo, quien preside la Achitur.
Turismo rural en Ancud
Oyarzo comenzó explicando que la actividad “parte asociada a pescadores artesanales, que desarrollan un turismo rural en el Monumento Natural Islotes de Puñihuil. Entonces, por el amor a la naturaleza y el contacto con la misma, y porque nuestro trabajo se desarrolla en este lugar”. En la misma línea, explicó que, dentro de sus quehaceres, “podemos dar a conocer a las personas lo que son especies que viven en este hábitat natural”.
En Ancud, la actividad “ha permitido la posibilidad de un desarrollo para el territorio. Hoy día el destino natural se ha posicionado y eso nos ha permitido mejorar la calidad de vida de, no solamente los operadores turísticos, sino que para todo el territorio y la comuna, generando oportunidades y una cadena, que eso lo da el turismo”.
“No solamente vemos naturaleza, podemos tener una rica gastronomía. Por tanto, el turismo rural es esta fusión de turismo, naturaleza y cultura, a través de las personas que vivimos en los territorios”, explicó. Dentro del desarrollo de la actividad, la presidenta de Achitur destacó el apoyo de Indap. “Son quienes desarrollan el concepto y tienen un programa y, a partir de eso, nosotros hemos podido ir mejorando”, enfatizó.
El turismo rural “se desarrolla porque hay una oportunidad en el territorio. Trabajamos como familia asociativamente, logramos eliminar la competencia. El tener una visión del desarrollo compartida es que logramos hacer todo eso”.