Un juguete sensorial NeeDoh, de la marca estadounidense Schylling y que se comercializa en Chile, encendió las alertas entre especialistas luego de que se reportaran en Estados Unidos y Europa casos de niños con graves quemaduras tras calentarlo en el microondas o exponerlo a temperaturas extremas, muchas veces motivados por retos virales que circulan en redes sociales.
Aunque hasta ahora no se han registrado casos similares en el país, expertos llamaron a reforzar la supervisión de los menores y a conversar sobre los riesgos de imitar este tipo de desafíos que pueden terminar con lesiones de gravedad.
¿Por qué este juguete puede ser peligroso?
Según explicaron desde Clínica INDISA, se trata de un juguete blando relleno con un gel especial que, al ser calentado o congelado, puede aumentar su presión interna hasta romperse y expulsar su contenido a alta temperatura.
Esa situación puede provocar quemaduras severas, que en algunos casos reportados en el extranjero incluso han requerido injertos de piel y prolongadas hospitalizaciones.
“Muchas veces los accidentes ocurren porque los niños desconocen el riesgo que implica modificar el uso de un juguete o seguir un desafío viral. Es fundamental que los adultos supervisen este tipo de contenidos y expliquen que un objeto aparentemente inofensivo puede transformarse en una fuente de quemaduras graves cuando se expone al calor”, explicó el cirujano del Equipo Quirúrgico de la Unidad de Quemado Crítico de Clínica INDISA, Dr. Sebastián Villegas.
¿Por qué las quemaduras pueden ser más graves?
El especialista detalló que el gel contenido en estos juguetes puede permanecer adherido a la piel durante más tiempo que un líquido caliente, aumentando considerablemente la profundidad de la lesión.
Además, recordó que la piel de los niños es más delgada que la de los adultos, por lo que el daño puede producirse en pocos segundos.
“En los niños, una quemadura puede profundizarse rápidamente. Mientras más tiempo permanezca una sustancia caliente en contacto con la piel, mayor será el daño. Por eso actuar de manera oportuna durante los primeros minutos es clave para disminuir la gravedad de la lesión”, señaló.
Qué hacer si un niño sufre una quemadura
Frente a un accidente de este tipo, los especialistas recomiendan retirar inmediatamente la fuente de calor y enfriar la zona afectada con agua corriente fresca durante aproximadamente 20 minutos.
También aconsejan retirar cuidadosamente la ropa o accesorios que no estén adheridos a la piel y evitar remedios caseros como hielo, pasta de dientes, mantequilla o aceites, ya que pueden empeorar la lesión.
En caso de que la quemadura afecte la cara, manos, pies, genitales, presente ampollas o abarque una superficie extensa, es fundamental acudir de inmediato a un servicio de urgencia.
“Muchas veces, con la intención de aliviar el dolor, se aplican productos que pueden empeorar la lesión o dificultar su evaluación. Lo más importante es enfriar la quemadura con agua corriente y acudir a un servicio de urgencia cuando exista compromiso de zonas sensibles, ampollas o una superficie extensa”, concluyó el Dr. Sebastián Villegas.
Los especialistas reiteraron el llamado a utilizar estos juguetes únicamente siguiendo las instrucciones del fabricante y a conversar con niños y adolescentes sobre los riesgos de replicar retos virales que puedan poner en peligro su salud.