Una alerta encendió el Ministerio de Salud tras confirmar un aumento de hasta un 500% en las intoxicaciones por paracetamol en Chile, especialmente en niños y adolescentes, fenómeno que se vincula tanto al uso indiscriminado del medicamento como a desafíos virales en redes sociales que promueven su consumo excesivo.
Un riesgo silencioso que puede ser grave
El doctor Marcos Magasich, intensivista pediátrico de Clínica MEDS, advirtió que el principal peligro es la falsa sensación de seguridad que genera este fármaco cuando se usa sin control.
“El paracetamol es un medicamento excelente y muy seguro cuando se usa en las dosis correctas, pero en exceso es extremadamente peligroso”, afirmó, agregando que una sobredosis puede provocar un daño silencioso que pone en riesgo la vida.
Además, explicó que el cuadro puede pasar desapercibido en un inicio. “Lo más engañoso es que al principio un niño puede parecer estar bien”, señaló.
Síntomas y evolución del daño
En las primeras horas, los síntomas pueden ser leves como náuseas, palidez o sudoración fría, pero existen señales más graves que no deben ignorarse. “Dolor en el hipocondrio derecho o la aparición de ictericia (…) indican un daño avanzado”, detalló.
El especialista explicó que el daño no es inmediato, lo que genera una falsa tranquilidad. “Durante las primeras 24 horas, los síntomas pueden ser mínimos, pero el daño severo alcanza su peak entre las 72 y 96 horas”, advirtió.
Actuar a tiempo es clave
El llamado es a no esperar señales evidentes antes de acudir a urgencias ante una sospecha. “Si uno sospecha una ingesta excesiva, no esperen a que aparezcan síntomas”, enfatizó.
Existe un tratamiento efectivo, pero depende del tiempo de reacción. “Si se empieza a administrar entre las primeras 8 a 10 horas, la posibilidad de recuperación completa existe”, explicó sobre el uso de la N-acetilcisteína.
Finalmente, el especialista alertó sobre el impacto de contenidos virales que incentivan conductas de riesgo en menores. “Este tipo de tendencias (…) llevan a niños o adolescentes a conductas riesgosas”, señaló.
En ese contexto, hizo un llamado a la responsabilidad de los adultos. “Es responsabilidad de nosotros como padres frenarlas lo antes que se puedan”, concluyó.