El verano llegó y con él, también lo hicieron las ciberestafas en arriendos. Cada vez más personas caen en fraudes digitales al buscar alojamiento para sus vacaciones.
Los estafadores suelen publicar fotos atractivas en redes sociales o sitios desconocidos, ofreciendo precios demasiado convenientes. Piden transferencias anticipadas y luego desaparecen.
Para evitar este tipo de engaños, es clave usar solo plataformas reconocidas y asegurarse de que el sitio tenga conexión segura (https) y buenas reseñas de otros usuarios.
También es recomendable desconfiar de quienes evitan videollamadas, se apuran en pedir dinero o no entregan información verificable del inmueble.
Si vas a arrendar este verano, guarda todos los comprobantes, verifica la identidad del arrendador y comparte los detalles del viaje con alguien de confianza. Mejor prevenir que quedarse sin vacaciones.