Un reciente estudio de Ipsos, titulado “Día Mundial de la Salud Mental 2024”, reveló que el 73% de los chilenos declaró sentirse estresado al punto de afectar su vida cotidiana. Además, este mismo grupo manifestó que el estrés les impide enfrentar con normalidad sus actividades diarias.
Frente a esta realidad, muchas personas buscan alivio a través de tratamientos naturales. Entre las opciones destacadas figuran la pasiflora, valeriana, manzanilla, lavanda y, recientemente, el romero ha tomado protagonismo por sus propiedades relajantes.
Romero y estrés: ¿un apoyo natural?
La doctora Uma Naidoo, académica de la Escuela de Medicina de Harvard, explicó que “la investigación sobre los efectos terapéuticos del romero sugiere que el uso de la hierba y sus extractos puede ayudar a aliviar el dolor (analgesia) mientras actúa como un tónico para el sistema nervioso, aliviando los síntomas de estrés, depresión y ansiedad”.
En tanto, Marcela Zamorano, química farmacéutica y académica de la Universidad de Santiago, detalló que “gracias a la tecnología se han podido estudiar los compuestos del aceite esencial del romero”, refiriéndose al cineol, alfa-pineno y verbenona, todos con alta concentración.
Desde el ámbito de la nutrición, Daniela González, académica de la misma casa de estudios, citó un ensayo realizado en Japón que indicó que “el consumo diario de extracto de romero durante 4 semanas mejoró el estado de ánimo, redujo la fatiga y mejoró la calidad del sueño y la función cognitiva, especialmente en personas con altos niveles de malestar emocional”.
Uso y precauciones en el consumo del romero
Respecto a la dosis, González señaló que “no existe una cantidad única, pero los estudios recomiendan consumir 8 mg diarios de ácido rosmarínico, equivalente a 1 gramo de extracto seco disuelto en agua, o mediante infusión con una cucharadita de hojas secas por taza”.
Zamorano sugirió usar agua no muy caliente, ya que “los aceites esenciales son muy termolábiles”. Ambas expertas coincidieron en que el romero y estrés pueden relacionarse como apoyo leve, pero nunca como reemplazo de fármacos.
“El efecto del romero no se puede equiparar a la potencia de un medicamento psicotrópico”, afirmó González. Zamorano añadió que “los fármacos tienen una concentración mucho mayor que cualquier extracto natural”.
La importancia de consultar a un profesional
Ambas especialistas recalcaron que el estrés severo debe ser evaluado por profesionales de la salud. González enfatizó que se debe buscar ayuda cuando el malestar afecta el trabajo, las relaciones o se acompaña de síntomas físicos o señales de ansiedad o depresión clínica.
Zamorano cerró señalando que “el estrés es una patología moderna y siempre que altere el funcionamiento diario, debe tratarse con supervisión médica”.