Las caídas en personas mayores pueden provocar consecuencias importantes para su movilidad e independencia. Un estudio nacional publicado en 2026 reveló su estrecha relación con las fracturas de cadera.
La investigación analizó 40.912 hospitalizaciones por fractura de cadera registradas entre 2018 y 2022 en Chile. En el 76,7% de los casos, la causa externa correspondió a una caída.
El doctor Helmuth Reinhardt, especialista en Medicina del Deporte y la Actividad Física de Clínica de Recuperación de Lesiones CRL, advirtió sobre los efectos de permanecer inmóvil. “El músculo envejecido tolera muy mal la inactividad. En una persona mayor, unos pocos días sin moverse pueden tener consecuencias funcionales importantes”, explicó.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Caminar más lento, apoyarse en muebles, necesitar las manos para levantarse de una silla o presentar problemas de equilibrio pueden advertir una pérdida de capacidad física.
También pueden influir mareos al ponerse de pie, problemas visuales, determinados medicamentos y condiciones del hogar, como alfombras sueltas, desniveles o espacios con poca iluminación. “También hay que observar cómo camina, cómo se levanta y qué capacidad tiene para reaccionar frente a un tropiezo”, señaló Reinhardt.
Ejercicio para prevenir las caídas
Una revisión que incluyó a más de 12 mil participantes determinó que los programas de ejercicio pueden reducir aproximadamente en 23% la tasa de caídas en personas mayores.
El especialista recomienda trabajar fuerza, equilibrio y movimientos funcionales. Ejercicios como levantarse de una silla, subir escalones y realizar cambios de dirección pueden contribuir a mantener la autonomía. “Para prevenir caídas no basta solo con caminar”, enfatizó Reinhardt, quien destacó la importancia de adaptar los ejercicios a las condiciones de cada persona.