Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, fecha que busca reforzar la importancia de la detección temprana y el cuidado de la salud mamaria.
En este contexto, conocer el propio cuerpo permite advertir modificaciones que antes no estaban presentes y consultar oportunamente ante cualquier cambio que genere preocupación.
Paula Cabello, matrona y académica de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad de los Andes, destacó la importancia del autoconocimiento.
“Conocer nuestras mamas es una forma de cuidar nuestra salud. No necesitamos ser expertas para identificar que algo ha cambiado, pero sí debemos saber cuándo consultar”, explicó.
¿Qué cambios debes reconocer en tus mamas?
La especialista recomienda familiarizarse con la forma, tamaño, textura y apariencia habitual de las mamas, prestando atención a modificaciones en la piel, hundimientos o secreciones por el pezón.
Para realizar una revisión ordenada, se pueden utilizar las yemas de los tres dedos centrales y efectuar movimientos circulares por toda la zona mamaria.
El recorrido debe abarcar desde la clavícula hasta el surco submamario y desde el esternón hasta la región axilar. Esta revisión puede realizarse durante la ducha o acostada.
También es importante revisar las axilas, observando y palpando suavemente el área para identificar posibles nódulos o aumentos de volumen que anteriormente no estaban presentes.
Si menstruas, la recomendación es realizar esta observación algunos días después de finalizar el período, cuando las mamas suelen presentar una menor sensibilidad.
Entre las señales de alerta se encuentran un bulto nuevo, secreción espontánea por el pezón, alteraciones persistentes de la piel y una retracción reciente del pezón.
También se debe consultar ante cambios persistentes como enrojecimiento o aspecto de piel de naranja, especialmente cuando estas modificaciones no desaparecen.
¿Cuándo corresponde realizar una mamografía?
La mamografía es el principal examen utilizado para la detección temprana del cáncer de mama en mujeres sin síntomas, mientras que la edad de inicio depende de cada situación.
Según Paula Cabello, la edad de inicio y frecuencia de los controles deben definirse durante el control ginecológico anual con una matrona o ginecólogo.
La especialista señala que habitualmente se recomienda comenzar las mamografías desde los 40 años, aunque los controles deben considerar las características y antecedentes de cada persona.
Además, es importante informar al equipo de salud si existen antecedentes familiares de cáncer de mama u ovario, especialmente cuando se presentan en madre, abuela o hermanas.
Estos antecedentes permiten ajustar los controles de acuerdo con el riesgo individual y determinar las medidas preventivas que correspondan para cada caso.
El autoexamen no reemplaza la mamografía
Cabello enfatizó que observar y palpar las mamas tiene como principal objetivo favorecer el autoconocimiento, pero no reemplaza la mamografía.
“El autoexamen mamario no reemplaza la mamografía ni ha demostrado reducir por sí solo la mortalidad por cáncer de mama, pero conocer nuestras mamas puede ayudarnos a identificar cambios y consultar oportunamente”, precisó.
La académica agregó que solo el 30% de los cánceres de mama presenta síntomas en etapas tempranas, por lo que llamó a mantener los controles correspondientes.
En ese sentido, recordó que la mamografía es la herramienta más eficaz para detectar la enfermedad precozmente, por lo que su realización debe formar parte de los controles preventivos.
La prevención también contempla hábitos cotidianos. Mantener una alimentación saludable y realizar actividad física regularmente son medidas que contribuyen a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Asimismo, la especialista recomienda evitar el tabaco y reducir o, idealmente, eliminar el consumo de alcohol, como parte de las medidas relacionadas con la prevención.
Por ello, el autoconocimiento, los controles médicos y los hábitos saludables cumplen un papel relevante en el cuidado de la salud mamaria y la detección oportuna.