El mantenimiento preventivo es fundamental para mejorar el rendimiento de tu auto y evitar costosas visitas al taller. Seguir el calendario de mantenimiento recomendado por el fabricante y actuar de manera proactiva es clave para prolongar la vida útil de tu auto.
Claves para el mantenimiento preventivo
- Cambio de aceite y filtros: Cambiar el aceite y los filtros según las recomendaciones del fabricante es esencial para evitar el desgaste del motor y fricciones que pueden causar averías graves.
- Revisión de los frenos: Mantener los frenos en buen estado es vital para la seguridad. Reemplaza las pastillas y discos según el plazo indicado para evitar fallos en situaciones críticas.
- Control de neumáticos: Revisa la presión y el estado de los neumáticos regularmente para mejorar la seguridad y optimizar el consumo de combustible.
- Revisión de líquidos: Mantén los niveles de líquidos como el refrigerante y el líquido de frenos en óptimas condiciones. Un mantenimiento adecuado puede reducir hasta un 20% las fallas del motor.
- Mantenimiento de la batería: Limpia los terminales y reemplaza la batería cada tres años para evitar contratiempos.

Beneficios de la prevención para tu auto
De acuerdo con estudios del sector automotriz, realizar estas tareas preventivas puede reducir las visitas al taller en un 30%. Además, un vehículo bien mantenido puede durar más de 20 años en condiciones óptimas.
El buen estado del automóvil no solo protege al conductor y su familia, sino que también mejora la seguridad vial para todos los usuarios de la carretera. Durante el verano, por ejemplo, es importante cambiar el filtro de polen para mejorar la calidad del aire dentro del vehículo y evitar alergias.
Ricardo Gutiérrez, gerente de postventa de Salazar Israel, enfatiza que “lo fundamental es ser proactivo y no esperar a que el vehículo falle. Seguir un calendario de servicios asegura una conducción segura y reduce costos a largo plazo”.