La congestión nasal, los estornudos y la secreción pueden aparecer tanto en una alergia como durante un resfrío, haciendo que distinguir entre ambos cuadros resulte complicado.
Sin embargo, existen algunas señales que pueden ayudar a reconocer su origen. La picazón, la fiebre o incluso la duración de las molestias entregan pistas importantes.
El Dr. Roberto Arias, otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, explicó cuáles son las principales diferencias y cuándo los síntomas hacen recomendable acudir a una evaluación médica.
¿Alergia o resfrío? Los síntomas que marcan diferencias
Aunque pueden manifestarse de manera similar, ambos cuadros tienen orígenes diferentes. El resfrío corresponde a una infección viral, mientras la rinitis alérgica responde a una reacción del sistema inmunológico.
Entre sus desencadenantes pueden aparecer polvo, ácaros, polen o pelo de animales. Precisamente por esto, identificar cuándo y bajo qué circunstancias comienzan los síntomas puede entregar información relevante.
“Aunque ambas condiciones pueden parecerse, hay síntomas que orientan más hacia una rinitis alérgica, como la picazón nasal y ocular, los estornudos repetidos y una secreción nasal transparente. En el resfrío, en cambio, es más frecuente encontrar dolor de garganta, tos, malestar general o fiebre”, explicó el especialista.
Así, la picazón en nariz, ojos o garganta, especialmente cuando aparece acompañada de lagrimeo y estornudos frecuentes, puede orientar hacia la presencia de una rinitis alérgica.
En cambio, síntomas como dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre o malestar general aparecen con mayor frecuencia cuando la persona atraviesa una infección viral.
La duración también puede entregar una pista
Otro elemento que permite observar diferencias es cuánto tiempo permanecen los síntomas. Un resfrío suele evolucionar progresivamente y generalmente mejora durante el transcurso de los días.
En términos generales, un resfrío puede resolverse entre una y dos semanas, aunque determinadas molestias, particularmente la tos, podrían continuar durante un periodo más prolongado.
La rinitis alérgica puede extenderse durante semanas o volver a manifestarse cuando la persona entra nuevamente en contacto con el elemento responsable de desencadenar la reacción.
Por ello, presentar congestión nasal no significa necesariamente estar resfriado. Cuando aparece junto a secreción transparente, picazón y lagrimeo, existe una mayor posibilidad de que corresponda a una alergia.
¿Cuándo es recomendable consultar a un médico?
Una evaluación médica resulta recomendable cuando los síntomas persisten, aparecen frecuentemente o comienzan a afectar el sueño y las actividades cotidianas, permitiendo determinar adecuadamente cuál podría ser su origen.
También corresponde buscar atención ante fiebre alta, dificultad para respirar o síntomas que empeoran en lugar de mejorar, especialmente si la evolución del cuadro genera preocupación.
“Es importante no asumir que toda congestión nasal corresponde a un resfrío. Una rinitis alérgica no identificada puede mantenerse por períodos prolongados y afectar la calidad de vida. Una evaluación adecuada permite reconocer los desencadenantes y definir el tratamiento más apropiado para cada paciente”, señaló el Dr. Arias.
De esta manera, observar el tipo de síntomas, su duración y las circunstancias en que aparecen puede entregar pistas para distinguir una posible alergia de un resfrío.