Contratar una trabajadora de casa particular implica cumplir distintas obligaciones laborales. Errores relacionados con remuneraciones, cotizaciones, descansos o vacaciones pueden generar incumplimientos y conflictos entre ambas partes.
Desde Pipol.cl identificaron 10 equivocaciones frecuentes que los empleadores deberían considerar al momento de iniciar y mantener este tipo de relación laboral.
Los errores que pueden generar problemas
Uno de ellos es pactar un sueldo líquido, ya que el contrato debe indicar la remuneración bruta antes de los descuentos legales, junto con las asignaciones y beneficios acordados.
También se debe escriturar el contrato dentro de los primeros 15 días desde el comienzo de la relación laboral, especificando claramente las funciones que desarrollará la trabajadora.
Otro punto corresponde al período de prueba. Durante las primeras dos semanas, cualquiera de las partes puede terminar la relación con tres días de aviso, manteniéndose el pago de los días trabajados.
La lista incluye además no pagar correctamente las cotizaciones previsionales, no mantener un registro de asistencia y aplicar una jornada convencional a quienes trabajan puertas adentro, pese a su régimen especial de descanso.
Vacaciones, beneficios y Ley Karin
Los empleadores también deben considerar el derecho a 15 días hábiles de vacaciones después de un año de servicio y el feriado proporcional cuando corresponda.
Entre los errores restantes aparecen dejar fuera del contrato beneficios acordados, como determinadas asignaciones, y desconocer que estas trabajadoras también cuentan con protección frente al acoso sexual, laboral y violencia en el trabajo bajo la Ley Karin.
El contrato debe ser firmado y registrado ante la Dirección del Trabajo. Según la información entregada por Pipol.cl, no requiere obligatoriamente una firma ante notario.