Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que busca generar conciencia sobre una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo.
La obesidad se relaciona con diversos problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y presión arterial alta, por lo que la prevención resulta clave.
Uno de los principales consejos es mantener una alimentación equilibrada, priorizando frutas, verduras, legumbres y alimentos frescos por sobre productos ultraprocesados.
Además, los especialistas recomiendan controlar las porciones, evitar bebidas azucaradas y mantener horarios regulares de comida durante el día.
Otro factor fundamental es realizar actividad física de forma constante, ya sea caminatas, bicicleta o cualquier ejercicio que permita mantenerse activo.
En ese sentido, expertos coinciden en que adoptar hábitos saludables y reducir el sedentarismo puede marcar una gran diferencia en la prevención de la obesidad.