El chucrut, tradicionalmente asociado a los completos, es mucho más que un acompañamiento culinario. Este alimento fermentado, elaborado con repollo finamente picado y sometido a fermentación láctica, posee un alto contenido de probióticos que contribuyen a mejorar la salud intestinal, el ánimo y la resistencia del organismo.
Estudios internacionales, citados por PsychCentral y Healthline, indican que el consumo de alimentos fermentados como el chucrut reduce el estrés y la ansiedad, además de favorecer un mejor estado de ánimo. Investigaciones publicadas en Beneficial Microbes señalan que cepas como Lactiplantibacillus plantarum Lp815 producen sustancias capaces de disminuir la ansiedad en pocas semanas.
Beneficios respaldados por la ciencia
Marcela Zamorano, académica de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago, explicó sus beneficios. Según indica, el chucrut “es un producto fermentado que se obtiene a partir del repollo. En este proceso, las bacterias naturales presentes en este vegetal comienzan a fermentar los azúcares, produciendo ácido láctico, CO₂, etanol y acético”.
La especialista subrayó que estos microorganismos fortalecen el sistema inmune y mejoran la absorción de nutrientes. “Todos los efectos beneficiosos del chucrut están relacionados con las bacterias, en especial las del tipo lactiplanticilus y Leuconostoc”, afirmó.
Zamorano también resaltó su aporte a la salud mental: “Los probióticos contenidos en este alimento producen sustancias que pueden llegar al cerebro, calmar procesos inflamatorios y reducir el estrés”.
Recomendaciones de consumo
La experta aconsejó incorporarlo gradualmente para evitar molestias digestivas como gases o hinchazón. “La recomendación es partir de muy poquito, llegando alrededor de media taza diaria, idealmente combinado con otros alimentos fermentados”, sostuvo.
Además, recordó que un consumo regular es clave para obtener resultados. “Como todo alimento, el consumo diario es importante para que produzca el efecto deseado”, señaló.
El chucrut, junto a otros fermentados como kimchi, kéfir y kombucha, se consolida así como un recurso natural para mejorar la microbiota intestinal y el bienestar emocional.