Chile enfrenta un complejo escenario sanitario marcado por la combinación de dos factores que preocupan a los especialistas: el deterioro de la calidad del aire y el aumento sostenido de la circulación de virus respiratorios.
Esta situación ha provocado una mayor presión sobre los servicios de salud del país. De hecho, actualmente el 26,1% de las atenciones de emergencia en la red asistencial nacional corresponde a causas respiratorias.
El panorama también se ha visto influido por recientes episodios de contaminación ambiental en la Región Metropolitana, donde Santiago llegó a ubicarse entre las ciudades con peor calidad del aire a nivel mundial, según mediciones internacionales.
Cómo afecta la contaminación a las enfermedades respiratorias
El médico broncopulmonar de Clínica INDISA, Víctor Aliste, explicó que la contaminación ambiental genera condiciones que favorecen la aparición de complicaciones respiratorias.
“Cuando respiramos aire con altos índices de polución, el material particulado inflama los bronquios y debilita los cilios, que son las defensas encargadas de barrer los agentes extraños”, señaló.
El especialista agregó que las bajas temperaturas también contribuyen al problema, ya que las personas suelen mantener cerrados los espacios interiores, favoreciendo la circulación de virus.
“Esto, sumado a que las bajas temperaturas invitan a cerrar ventanas, aumentando la carga viral en interiores y al uso de calefacción contaminante, crea el escenario ideal para complicaciones graves”, advirtió.
Niños y adultos mayores son los más vulnerables
Según el experto, los grupos que enfrentan un mayor riesgo frente a este escenario son los niños pequeños y las personas mayores.
“Los grupos más sensibles siguen siendo los niños menores de dos años, cuyos pulmones están en desarrollo, y las personas mayores de 65 años, quienes suelen tener patologías de base como problemas cardiovasculares o respiratorios crónicos”, explicó.
Además, indicó que muchas veces ambos grupos conviven en un mismo hogar, aumentando las posibilidades de contagio y complicaciones.
Cuáles son las señales de alerta
El broncopulmonar recalcó que existen síntomas que no deben ser ignorados y que requieren atención médica oportuna.
Entre las principales señales de alerta se encuentran la dificultad para respirar, la sensación de falta de aire, el hundimiento de las costillas al respirar en niños, la fiebre alta persistente, la coloración azulada en labios o uñas y la aparición de confusión o somnolencia excesiva en adultos mayores.
Las medidas para prevenir complicaciones
Frente a este escenario, el especialista recomendó reforzar las medidas preventivas durante las próximas semanas.
Entre ellas destacó mantener al día las vacunas contra la influenza, neumococo, virus respiratorio sincicial y COVID-19, especialmente en grupos de riesgo.
También aconsejó utilizar mascarilla en el transporte público y espacios cerrados, ventilar los hogares diariamente, evitar realizar actividad física intensa durante episodios de preemergencia ambiental y reforzar el lavado frecuente de manos.
“La prevención no es solo una responsabilidad individual, sino un acto de cuidado hacia los más vulnerables de nuestra sociedad”, concluyó el doctor Aliste.