La tecnología necesaria para diagnosticar la epilepsia infantil está disponible en Latinoamérica. Sin embargo, especialistas advierten que persiste una brecha en la capacitación de profesionales para utilizarla correctamente.
Exámenes como el electroencefalograma (EEG), video-EEG y estudios domiciliarios permiten estudiar esta enfermedad, pero su efectividad depende de una correcta indicación, realización e interpretación.
Una lectura incorrecta puede provocar sobrediagnósticos, tratamientos innecesarios o años de terapias que no responden a la verdadera condición del paciente.
“En epilepsia el tiempo es oro. Mientras más rápido logramos identificar correctamente el tipo de epilepsia, antes podemos indicar el tratamiento adecuado”, explicó la doctora Loreto Ríos Pohl.
La falta de especialistas en epilepsia pediátrica
Según la directora médica de la Clínica Integral de Epilepsia y Neurodesarrollo (CIEN), Latinoamérica enfrenta brechas especialmente en la formación de técnicos y actualización de médicos.
Para abordar este escenario se realizó EPILATAM 2026, primer curso latinoamericano de Electroencefalografía y Epilepsias Pediátricas impartido completamente en español.
La instancia reunió a 45 médicos especialistas de diez países latinoamericanos, quienes trabajaron con casos clínicos reales y software especializado para interpretar electroencefalogramas.
“Una mejor capacitación tiene un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes”, sostuvo Ríos, destacando la importancia de alcanzar diagnósticos certeros tempranamente.
La especialista explicó que una adecuada formación permite definir oportunamente el tratamiento farmacológico o quirúrgico, evitando procesos de prueba y error que pueden significar una pérdida de tiempo.
El desafío, planteó, pasa por fortalecer todas las etapas del proceso, desde solicitar correctamente el examen hasta realizarlo e interpretarlo bajo estándares internacionales.