La existencia de hongos en viviendas puede aumentar en condiciones de humedad, bajas temperaturas y poca ventilación. Aunque los hongos forman parte habitual del ambiente, su presencia en grandes cantidades puede generar preocupación, especialmente entre personas con condiciones de salud que las hacen más susceptibles.
El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Patricio Manzárraga, explica que los hongos están ampliamente presentes en la naturaleza y que, en general, las especies capaces de producir enfermedades en Chile no son numerosas. Por ello, señala que una persona sana no debería presentar mayores complicaciones producto de su presencia en el hogar.
“Las personas que pueden ser más afectadas con las infecciones por hongos son personas inmunodeprimidas, que tienen algún problema de la inmunidad”, explica el académico. Entre los grupos que pueden presentar una mayor susceptibilidad menciona a recién nacidos prematuros, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, como diabetes o tuberculosis.
El especialista agrega que las condiciones de la vivienda cumplen un papel importante en la proliferación de estos microorganismos. “El hongo se desarrolla mejor donde hay humedad, donde es más frío y sin ventilación, en lugares donde no entra mucho la luz del sol”, señala.
Por ello, recomienda mantener los espacios ventilados y con bajos niveles de humedad como una de las principales medidas para evitar su crecimiento. También menciona la existencia de pinturas antihongos que pueden contribuir a prevenir su desarrollo en superficies como las paredes.
Síntomas y cuándo consultar a un médico
En personas con condiciones de base, la exposición a determinados hongos puede asociarse principalmente a problemas respiratorios. En este grupo, Manzárraga señala que pueden presentarse complicaciones pulmonares, particularmente en pacientes con enfermedades que comprometen sus defensas.
También existen otros cuadros que pueden estar relacionados con hongos, aunque son menos frecuentes. Entre ellos menciona “problemas en las fosas paranasales, especialmente en personas con alergias o cuadros respiratorios recurrentes, que eventualmente podrían desarrollar una sinusitis de origen fúngico”. Asimismo, pueden producirse casos de otitis externa por hongos.
El médico destaca al género Aspergillus como uno de los que tiene mayor relación con enfermedades en seres humanos. Sin embargo, recalca que las infecciones fúngicas graves son poco habituales en personas sanas en el contexto chileno. “En general, la enfermedad micótica en Chile, a no ser que la persona tenga alguna condición de base que la predisponga, no debería ser mayor problema”, concluye.