Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, muchas personas comienzan a asociar los estornudos, la congestión nasal y otras molestias con las alergias estacionales.
Sin embargo, el término del invierno no significa que los virus respiratorios hayan desaparecido. Distintos agentes continúan circulando en el país y pueden provocar síntomas que, en algunos casos, se confunden con cuadros alérgicos.
De acuerdo con el último reporte de la Campaña de Invierno del Ministerio de Salud, correspondiente a la semana epidemiológica 37, el 53,7% de las muestras analizadas resultó positivo para algún virus respiratorio.
Entre los agentes más detectados se encuentra el rinovirus, con un 35,3% de las detecciones, seguido por el virus respiratorio sincicial (VRS) con un 21,3% y el metapneumovirus con un 18,9%.
Estas cifras reflejan que, pese al cambio de estación, los virus continúan presentes y pueden generar desde cuadros leves hasta enfermedades que requieren atención médica, especialmente en personas con mayor riesgo de complicaciones.
¿Cómo diferenciar un virus respiratorio de una alergia?
Uno de los principales desafíos durante esta época del año es distinguir si los síntomas corresponden a una infección viral o a una reacción alérgica.
El médico broncopulmonar de Clínica INDISA, Pedro Astudillo, explicó que una diferencia importante está en la forma en que aparecen las molestias.
“Un resfrío normalmente es un episodio que parte más o menos bruscamente por algunas molestias del estado general”, señaló el especialista.
En cambio, las alergias suelen relacionarse con la exposición a elementos ambientales, como el polen, y presentan características diferentes.
“Muchos estornudos, picazón de ojos, moco que es clarito”, son algunas de las señales que pueden orientar hacia un cuadro alérgico, según explicó Astudillo.
En los cuadros provocados por virus respiratorios pueden aparecer síntomas como tos, congestión nasal, dolor de garganta, fiebre y decaimiento, dependiendo del agente que cause la infección.
Las alergias, en tanto, suelen presentar estornudos repetidos, picazón en nariz y ojos, obstrucción nasal y secreción transparente, pero generalmente sin afectar el estado general de la persona.
Los tratamientos también son diferentes
Identificar correctamente el origen de los síntomas es importante para evitar tratamientos inadecuados.
Según el especialista, en los cuadros virales leves el manejo se enfoca principalmente en controlar las molestias mientras el organismo elimina la infección.
“Los cuadros virales se mejoran espontáneamente, lo único que uno hace es manejar los síntomas”, explicó Astudillo.
En el caso de las alergias, existen tratamientos específicos para reducir las molestias, como antihistamínicos e inhaladores nasales, dependiendo de las características de cada paciente.
Además, en determinados casos de influenza y en personas con factores de riesgo, un médico puede evaluar el uso de tratamientos antivirales específicos, cuya efectividad depende de una administración oportuna.
El calor no significa que los virus desaparezcan
Aunque las temperaturas comienzan a subir y la positividad mostró una leve disminución en el último informe, los especialistas llaman a mantener las medidas de prevención.
“Un leve descenso de la circulación de virus respiratorios o el inicio del calor no quiere decir que dejemos de cuidarnos”, advirtió el doctor Astudillo.
Durante la semana epidemiológica 37, el Ministerio de Salud informó además que el 36,4% de las atenciones pediátricas de urgencia correspondió a causas respiratorias, una cifra que mantiene la vigilancia sobre estos cuadros.
Por ello, las recomendaciones siguen siendo mantener el lavado frecuente de manos, ventilar espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar y utilizar mascarilla si existen síntomas respiratorios.
También se aconseja mantener las vacunas al día y evitar exponer a niños pequeños y adultos mayores a posibles contagios.
Ante señales como dificultad para respirar, sensación de ahogo o respiración acelerada, los especialistas recomiendan acudir a un centro de salud para una evaluación médica.