Las altas temperaturas pueden ser un serio riesgo para perros y gatos, que no regulan el calor como los humanos.
El golpe de calor se manifiesta con jadeo excesivo, encías rojas, debilidad, vómitos o incluso pérdida de conciencia.
Para prevenirlo, es clave mantener a las mascotas en lugares frescos, con agua limpia y sin exposición directa al sol.
Evita paseos entre las 11:00 y 17:00 horas, y jamás dejes a tu mascota en el auto, aunque esté a la sombra.
Por ello, y ante eventuales síntomas, moja al animal con agua fresca (no helada) y acude de inmediato al veterinario más cercano.
Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.