Frente a lluvias intensas, inundaciones o una eventual evacuación, perros y gatos también deben formar parte del plan de emergencia familiar. Preparar con anticipación su traslado, documentación y elementos básicos puede ayudar a reducir riesgos durante una situación crítica.
Desde MSD Salud Animal en Chile recomendaron incorporar a las mascotas dentro de la planificación del hogar y mantener al día aspectos preventivos como vacunación, desparasitación interna y externa, controles veterinarios y cuidado de la salud dermatológica.
Yon Palacio, Médico Veterinario y Gerente Técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Chile, explicó que el traslado debe hacerse de manera segura y tratando de disminuir el estrés de los animales.
“Lo más importante es incluir a la mascota en el plan de evacuación familiar. Los perros deben trasladarse con correa y los gatos, idealmente, en un transportador seguro. Mantener una actitud tranquila, hablarles con calma y llevar objetos conocidos, como una manta o un juguete, ayuda a disminuir el estrés durante la emergencia”, señaló.
Qué llevar en una mochila de emergencia
Una de las recomendaciones es preparar con anticipación una mochila de emergencia para la mascota, que incluya agua, alimento, medicamentos, cartilla de vacunación y elementos de identificación.
Durante una evacuación, también es importante mantener a perros y gatos bajo control físico, evitando que ingresen a zonas peligrosas o puedan escapar producto del miedo o la desorientación.
El estrés puede provocar reacciones inesperadas, por lo que el traslado debe realizarse en condiciones seguras y procurando mantener un ambiente lo más tranquilo posible.
Riesgos para la salud después de una inundación
El contacto con aguas contaminadas puede representar un riesgo adicional para las mascotas después de una emergencia.
“El contacto con aguas contaminadas puede favorecer infecciones gastrointestinales, enfermedades bacterianas como la leptospirosis y problemas en la piel. Los tutores deben estar atentos a signos como vómitos, diarrea, decaimiento, fiebre, falta de apetito o cambios en el comportamiento”, advirtió Palacio.
También pueden aparecer heridas, irritaciones cutáneas, cojera o dificultades para caminar, situaciones ante las cuales se recomienda consultar con un Médico Veterinario.
En los días posteriores a una inundación, se debe prestar atención a señales como letargo, temblores, dificultad respiratoria, coloración amarillenta de las mucosas o deshidratación, ya que requieren atención veterinaria inmediata.
Recuperar la rutina después de la emergencia
Una vez superada la situación más crítica, el retorno progresivo a los hábitos habituales también puede ayudar al bienestar de perros y gatos.
“Las mascotas suelen sentirse más seguras cuando recuperan hábitos conocidos y cuentan con un ambiente tranquilo”, concluyó Palacio.
Retomar gradualmente los horarios de alimentación, descanso, paseos y controles veterinarios puede contribuir a que los animales recuperen estabilidad después de una situación de emergencia.