A lo largo de la vida, las mujeres atraviesan procesos como la menstruación y la menopausia, rodeados de mitos que pueden confundir sobre la salud femenina.
“Durante años se ha instalado la idea de que la menopausia es sinónimo de malestar inevitable, pero hoy sabemos que existen alternativas para manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida. No es un proceso que deba vivirse con sufrimiento”, explica el Dr. Luis Cruzat, ginecólogo de Clínica INDISA.
Mitos y realidades sobre la menopausia
Uno de los mitos más comunes es que “los bochornos son inevitables y hay que aguantarlos”, pero el especialista aclara: “Los síntomas vasomotores son frecuentes en un 80% de los casos, pero no en todas las mujeres. Además, tratamientos y cambios de estilo de vida pueden ayudar a controlarlos”.
También se cree que la menopausia significa el fin de la vida sexual, cuando la sequedad vaginal tiene manejo y no impide disfrutar de la vida sexual. Sobre el peso, los cambios hormonales influyen, pero mantener hábitos saludables ayuda a controlarlo. Y, aunque algunos piensen que no es necesario seguir controles ginecológicos, estos siguen siendo esenciales para prevenir cáncer cervicouterino o de mama y manejar el síndrome metabólico.
Mitos sobre la menstruación
Entre los mitos más extendidos está que “es normal que la menstruación duela mucho”, aunque el Dr. Cruzat advierte: “Si el dolor intenso interfiere con la vida diaria, puede ser signo de endometriosis o adenomiosis, que requieren evaluación”.
Otros mitos incluyen que los ciclos irregulares son siempre normales, que sangrar mucho forma parte del proceso, o que no pasa nada si no menstruo por meses, cuando estas situaciones pueden indicar problemas hormonales o de salud que necesitan atención.
Señales de alerta
Durante la menstruación y la menopausia, hay síntomas que no deben ignorarse: dolor pélvico intenso, sangrados abundantes, ausencia prolongada de menstruación, bochornos severos y cambios bruscos en ánimo o sueño.
“La clave está en entender que cada mujer vive estos procesos de manera distinta. Lo importante es no normalizar síntomas que afectan la vida diaria y consultar a tiempo para recibir orientación, diagnóstico y tratamiento adecuado”, concluye el especialista.