Disfrutar del sol en la playa es un clásico del verano, pero la protección solar no es opcional. Para empezar, aplica bloqueador FPS 50 media hora antes de exponerte y reaplica cada dos horas.
No basta con el protector. Usa sombrero, lentes con filtro UV y ropa ligera que cubra tu piel. Evita tomar sol entre las 11:00 y 16:00, cuando los rayos UV son más fuertes.
Elige un protector que cubra rayos UVA y UVB, y si tienes piel sensible, prefiere productos con aloe vera o caléndula. Los niños necesitan bloqueadores pediátricos.
Después del sol, hidrata tu piel con cremas o geles calmantes. Beber agua durante todo el día también es clave para mantener la piel saludable.
Un bronceado puede verse bien, pero la salud de tu piel vale mucho más. Protégete hoy y evita manchas, arrugas o daños mayores mañana.