Las altas temperaturas no solo incomodan. También pueden poner en riesgo tu salud, sobre todo durante una intensa ola de calor como la que estamos viviendo.
Lo primero: mantente hidratado. Bebe agua constantemente, incluso si no tienes sed. Evita bebidas con alcohol o cafeína, ya que deshidratan.
Usa ropa ligera, de colores claros y hecha de algodón. Las telas sintéticas no permiten que el cuerpo respire bien y aumentan la sensación térmica.
Evita exponerte al sol entre las 11:00 y las 17:00 horas. Si necesitas salir, hazlo con sombrero, lentes de sol y protector solar.
No realices actividad física durante las horas de más calor. Cambia tus rutinas para la mañana temprano o después de las 19:00 horas.
Refresca tus espacios. Usa ventiladores, aire acondicionado o simplemente abre ventanas para generar corrientes de aire.
Finalmente, no olvides cuidar de los más vulnerables: niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas deben estar más protegidos del calor.