Las tormentas eléctricas, truenos y granizos pueden convertirse en una experiencia especialmente estresante para perros y gatos, debido al ruido intenso, los cambios de presión y los destellos.
En medio de las lluvias que afectan Santiago este martes 20 de octubre, también resulta importante adoptar algunas precauciones para mantener seguras a las mascotas dentro del hogar.
Temblar, esconderse, jadear, maullar insistentemente o intentar escapar son algunas conductas que pueden aparecer cuando un animal siente miedo frente a una tormenta.
Cómo preparar un espacio seguro para perros y gatos
Una de las principales recomendaciones consiste en mantener a las mascotas dentro de la vivienda mientras existan tormentas eléctricas, fuertes lluvias o caída de granizos.
Conviene habilitar un lugar tranquilo donde puedan refugiarse voluntariamente, como una habitación interior, debajo de un mueble o en algún espacio que ya reconozcan como seguro.
Cerrar ventanas y cortinas también puede disminuir tanto el ruido exterior como los destellos provocados por los rayos, reduciendo algunos de los estímulos asociados con la tormenta.
También puede ayudar mantener música suave, televisión o algún sonido ambiente, siempre que el animal esté acostumbrado y aquello contribuya a disminuir los ruidos provenientes del exterior.
En el caso de los gatos, resulta especialmente importante permitirles esconderse. No conviene obligarlos a salir de su refugio si decidieron permanecer allí durante la tormenta.
Con los perros ocurre algo similar. Si buscan permanecer cerca de sus cuidadores, se les puede acompañar con tranquilidad, evitando transmitirles nerviosismo o castigarlos por su comportamiento.
Evitar paseos y posibles escapes
Mientras exista actividad eléctrica o granizo, lo recomendable es evitar paseos y mantener puertas, rejas y ventanas correctamente cerradas, especialmente si la mascota suele intentar escapar cuando siente miedo.
Los truenos pueden provocar respuestas inesperadas incluso en animales habitualmente tranquilos, por lo que también resulta útil verificar que tengan placa identificatoria o algún sistema de identificación actualizado.
Si el animal necesita salir, conviene esperar hasta que disminuya la actividad eléctrica y las condiciones sean seguras antes de realizar un paseo.
También es recomendable mantener disponibles agua, alimento y los elementos habituales de la mascota, intentando conservar una rutina lo más normal posible dentro de las circunstancias.
No automedicar a las mascotas
Si el miedo resulta particularmente intenso, no se deben administrar medicamentos humanos, sedantes o productos tranquilizantes sin la indicación de un médico veterinario.
Algunos fármacos diseñados para personas pueden resultar tóxicos para perros o gatos, incluso en cantidades que podrían parecer pequeñas.
Cuando el animal presenta episodios frecuentes de pánico, intenta lesionarse, destruye puertas o ventanas o mantiene una respuesta extrema ante cada tormenta, conviene consultar con un veterinario.
El profesional podrá evaluar el comportamiento y determinar si necesita estrategias adicionales o algún tratamiento específico para enfrentar estos episodios.
Durante una jornada de truenos y granizos, la prioridad será entonces mantener a perros y gatos bajo techo, reducir los estímulos, prevenir escapes y ofrecerles un lugar donde sentirse protegidos.