Cuando pensamos en cuidar el corazón, probablemente las primeras recomendaciones que aparecen son hacer ejercicio, mantener una alimentación equilibrada, controlar la presión arterial y evitar el tabaco. Sin embargo, existe otro aspecto de la salud que pocas veces asociamos inmediatamente con el sistema cardiovascular: nuestras encías.
La evidencia científica ha encontrado una asociación entre la periodontitis —una enfermedad inflamatoria crónica que afecta los tejidos que sostienen los dientes— y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares.
En el marco del Mes del Corazón, la Dra. Marcela Guerrero Moyano, cirujana dentista, especialista en Periodoncia y académica de Odontología de la Universidad Andrés Bello, explica que uno de los errores es pensar que la boca funciona de manera independiente al resto del organismo.
“A menudo pensamos en nuestra boca como si estuviera separada del resto del cuerpo, pero no es así. Existe una estrecha relación entre la salud bucal y nuestra salud general“, señala.
¿Cómo pueden relacionarse las encías con el corazón?
Una de las claves está en la inflamación. La periodontitis mantiene un proceso inflamatorio persistente en las encías que puede contribuir a una respuesta inflamatoria a nivel sistémico.
A esto se suma la presencia de bacterias. Cuando las encías están inflamadas y sangran, bacterias y sus productos pueden ingresar transitoriamente al torrente sanguíneo, un mecanismo que ha sido estudiado por su posible participación en procesos relacionados con la salud vascular.
Sin embargo, Guerrero explica que existe otro elemento importante: ambas enfermedades comparten varios factores de riesgo.
“El tabaquismo, la diabetes no controlada, el estrés crónico y una mala alimentación pueden afectar tanto la salud de las encías como la cardiovascular“, explica la especialista.
Por esta razón, la asociación no significa que una persona vaya a sufrir un infarto simplemente por tener enfermedad periodontal. Sí refuerza, en cambio, la importancia de entender la salud bucal como parte del cuidado integral del organismo.
¿Te sangran las encías? No deberías normalizarlo
Aunque muchas personas pueden considerarlo habitual, el sangrado frecuente de las encías durante el cepillado puede ser una señal de inflamación y requiere atención, especialmente si persiste en el tiempo.
La periodontitis puede progresar y afectar los tejidos que sostienen las piezas dentales, llegando en etapas avanzadas a provocar movilidad y pérdida de dientes.
Por eso, la especialista recomienda mantener una correcta higiene oral y consultar cuando aparecen cambios persistentes en las encías, en lugar de esperar hasta que exista dolor o problemas más evidentes.
“El cuidado de las encías no es solamente un tema estético o relacionado con evitar la pérdida de dientes. Una buena salud bucal es una pieza fundamental del cuidado integral de nuestra salud“, enfatiza Guerrero.
En el Mes del Corazón, la recomendación es ampliar la mirada sobre la prevención. Cuidar la salud cardiovascular implica controlar sus factores de riesgo tradicionales, pero también prestar atención a otras señales que entrega nuestro organismo, incluida nuestra boca.
“Cuando cuidamos nuestras encías, estamos cuidando mucho más que nuestra sonrisa“, concluye la académica de Odontología UNAB.