El sobrepeso ya no es un problema que afecte únicamente a las personas. En Chile, un 33% de los perros presenta exceso de peso, una condición que puede impactar directamente su salud y aumentar el riesgo de desarrollar diversas enfermedades, según cifras difundidas por el Colegio Médico Veterinario (Colmevet).
Especialistas advierten que detrás de esta realidad existen distintos factores, entre ellos el sedentarismo, la sobrealimentación y el desconocimiento sobre las necesidades nutricionales de las mascotas.
Además, sostienen que los cambios en los estilos de vida de las familias y la costumbre de entregar premios o alimentos adicionales a los animales han contribuido al aumento de este fenómeno durante los últimos años.
Los riesgos del sobrepeso en los perros
La decana de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad del Alba, Cecilia Echeverría, explicó que el exceso de peso puede generar consecuencias similares a las que se observan en las personas.
“Muchas personas asocian un perro gordito con un animal sano o bien cuidado, pero la realidad es exactamente la contraria. El sobrepeso aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares, problemas articulares y reduce significativamente la expectativa y calidad de vida de las mascotas”, señaló.
La especialista indicó que uno de los principales desafíos es reforzar la educación sobre alimentación adecuada y actividad física.
Según detalló, cada perro tiene requerimientos específicos que dependen de factores como la edad, el tamaño, el estado de salud y el nivel de actividad que desarrolla diariamente.
“La alimentación debe responder a las necesidades específicas de cada perro según su edad, tamaño, condición de salud y nivel de actividad”, explicó.
Asimismo, advirtió que entregar porciones superiores a las recomendadas o abusar de premios y restos de comida para humanos puede provocar importantes desequilibrios nutricionales.
El ejercicio también es clave
La actividad física es otro de los pilares fundamentales para prevenir la obesidad canina. De acuerdo con Echeverría, no basta con sacar a las mascotas brevemente para que realicen sus necesidades, ya que requieren espacios de movimiento acordes a sus características.
“Los perros necesitan actividad física regular. Dependiendo de la raza y edad, requieren caminatas, juegos y ejercicios que estimulen tanto su condición física como su bienestar emocional”, indicó.
La académica agregó que la prevención continúa siendo la mejor herramienta para enfrentar esta problemática.
La importancia de los controles veterinarios
La especialista enfatizó que las mascotas también deben someterse a controles preventivos de manera periódica, tal como ocurre con las personas.
Esto permite detectar tempranamente posibles aumentos de peso y aplicar medidas antes de que aparezcan enfermedades asociadas.
“Detectar a tiempo el aumento de peso permite implementar cambios en la alimentación y el ejercicio antes de que aparezcan enfermedades asociadas”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la tenencia responsable y a comprender que el bienestar animal también implica mantener hábitos saludables.
“Cuidar a una mascota no significa darle más comida, sino entregarle las condiciones necesarias para que tenga una vida larga, activa y saludable. La mejor muestra de cariño es velar por su bienestar integral”, concluyó.