Aunque las bajas temperaturas invitan a mantener puertas y ventanas cerradas, ventilar la casa en invierno sigue siendo una medida esencial para prevenir accidentes asociados al uso de sistemas de calefacción.
El académico de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, Sergio Durán Monares, explicó que estufas a gas y parafina consumen oxígeno y pueden generar monóxido de carbono, un gas que representa un grave riesgo para la salud si se acumula en espacios cerrados.
El especialista recomendó utilizar estos equipos en lugares con ventilación, evitar su uso en dormitorios mientras las personas duermen y, en el caso de las estufas a parafina, encenderlas y apagarlas siempre fuera de la vivienda.
Durán también señaló que mantener los ambientes a una temperatura cercana a los 20 °C, ventilar los espacios calefaccionados al menos 10 minutos al día, realizar mantenciones periódicas y utilizar equipos certificados contribuye a un uso más seguro.
Además, llamó a mantener las estufas alejadas de materiales inflamables y a supervisar permanentemente a niños y niñas para prevenir quemaduras durante la temporada de invierno.