El verano puede ser el peor enemigo de tu cabello. El sol, el cloro y el calor resecan la fibra capilar, provocando frizz, puntas abiertas y pérdida de brillo.
Usar protector capilar con filtro UV es clave. Aplícalo antes de exponerte al sol y reaplica durante el día, tal como lo haces con el protector solar en tu piel.
Evita el agua caliente al lavar tu pelo. Opta por agua tibia o fría para mantener la hidratación natural y cerrar la cutícula, lo que da más brillo y control.
Suma una mascarilla nutritiva una vez por semana con ingredientes como argán o coco. También evita planchas o secadores y prefiere peinados que protejan del sol y el viento.
Con cuidados simples pero constantes, puedes mantener tu melena sana, brillante y libre de frizz durante todo el verano. La clave es proteger e hidratar.