Los alcaldes de Quilaco y Mulchén, en la macrozona sur, expresaron su preocupación por la crisis que afecta al sector forestal y llamaron al Gobierno a impulsar una alianza público-privada para enfrentar el desempleo en la zona.
Las autoridades advirtieron que los despidos en el rubro están impactando directamente a cientos de familias de la Provincia de Biobío, especialmente a contratistas y pequeños emprendedores vinculados a la actividad forestal.
El alcalde de Quilaco y presidente de Amcordi, Pablo Urrutia, señaló que la situación requiere coordinación entre el Estado y el sector privado para evitar más pérdida de empleos.
“Hoy día hemos sabido la cantidad de gente que están despidiendo de distintos grupos forestales. Nos preocupa porque se están sumando los atentados. Hay que hacer un trabajo colaborativo para ayudar y ponerlos de pie”, afirmó.
En la misma línea, el alcalde de Mulchén, José Miguel Muñoz, sostuvo que la crisis no solo es económica, sino también social, debido al impacto en las familias de la comuna.
“La crisis de los contratistas forestales se traduce en cientos de familias que hoy pierden su sustento por la cesantía”, advirtió. El jefe comunal llamó además a adoptar medidas urgentes como protección de faenas y subsidios para reactivar el empleo en la zona.