El Banco Central de Chile decidió mantener la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 4,5%, en una determinación adoptada por la unanimidad de su Consejo.
La decisión se da en un contexto de alta incertidumbre internacional, marcada principalmente por el conflicto en Medio Oriente. El organismo advirtió que la prolongación de la guerra ha elevado los riesgos inflacionarios, especialmente por el impacto en los precios del petróleo.
Si bien los mercados prevén una eventual baja, actualmente los valores se mantienen por sobre lo esperado, afectando las proyecciones.
Señales mixtas en la economía local
A nivel interno, el Banco Central señaló que la actividad ha mostrado resultados dispares. El Imacec no minero registró una caída de 0,3% anual en febrero, influido por factores asociados a recursos naturales.
En tanto, el consumo privado se mantiene en línea con lo previsto, aunque la inversión evidenció una mayor desaceleración.
Inflación bajo monitoreo
En marzo, el IPC anual llegó a 2,8%, mientras que la inflación subyacente se ubicó en 3,4%. Desde el ente emisor recalcaron que seguirán atentos a posibles presiones inflacionarias adicionales.
El Consejo indicó que la evolución de la TPM se evaluará reunión a reunión. Además, reafirmó su compromiso de llevar la inflación al 3% en un horizonte de dos años.