El dólar cerró este miércoles con una fuerte caída en Chile, retrocediendo $12,53 hasta los $892,70, equivalente a una baja diaria de 1,38%. El movimiento se explica por una combinación externa muy favorable para el peso chileno: un cobre nuevamente firme y un dólar global debilitado.
Por el lado de los commodities, el cobre subió 3,38% hasta los US$6,18 la libra, apoyado por la menor presión en los precios de la energía, mejores expectativas para la actividad manufacturera y una demanda estructural asociada a electrificación, redes e infraestructura tecnológica. Trading Economics reportó que los futuros del cobre en EE.UU. superaron los US$6,1 por libra este miércoles, cerca de sus mayores niveles recientes.
A nivel internacional, el Dollar Index cayó 0,48% hacia 97,7 puntos, en medio de un mayor apetito por riesgo y menor búsqueda de refugio.
Este escenario se da tras señales de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán, lo que también provocó una fuerte caída del petróleo y redujo temores inflacionarios globales.
En el corto plazo, mientras se mantenga este escenario de cobre fuerte, menor tensión geopolítica y dólar global débil, el tipo de cambio podría moverse entre $888 y $900. Si reaparece la tensión en Medio Oriente o el mercado vuelve a buscar refugio, podríamos ver rebotes hacia $900-$905, sostuvo Felipe Sepúlveda Soto, jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.