El Ministerio de Obras Públicas adjudicó la construcción de la primera planta desaladora bajo modalidad de concesión en la Región de Coquimbo, proyecto que será ejecutado por la empresa Sacyr Aguas.
La iniciativa contempla una inversión estimada de US$318 millones y un periodo de concesión de 21 años desde su puesta en servicio, consolidándose como una de las obras hídricas más relevantes del país.
Cambio en la estrategia hídrica
El ministro Martín Arrau destacó que este proyecto marca un punto de inflexión en la forma en que Chile enfrenta la escasez de agua, posicionando la desalación como una política estructural para el futuro.
Características del proyecto
La planta estará ubicada en la Ensenada de Panul y contará con una capacidad total de 1.200 litros por segundo, destinada a consumo humano y usos productivos como la agricultura y la minería.
Además, incluirá infraestructura marítima, un sistema de osmosis inversa y una red de distribución de casi 19 kilómetros.
Durante su construcción, se estima que el proyecto generará cerca de 1.000 empleos mensuales, aportando al desarrollo local y fortaleciendo la infraestructura hídrica en la zona.