Según una encuesta realizada por la Universidad de los Andes (Uandes), un 80% de los chilenos considera que un terremoto superior a 7,5 grados es probable, pero solo el 10% afirma estar adecuadamente preparado para enfrentar una emergencia sísmica.
A pesar de la alta percepción de riesgo, las medidas preventivas en los hogares son limitadas. Solo un 12% de los encuestados tiene una mochila de emergencia. José Antonio Abell, experto en ingeniería antisísmica, señala que los elementos no estructurales, como objetos que caen durante un terremoto, son la principal causa de lesiones.
Un 54% de los participantes cree que el umbral de una puerta es el refugio más seguro. Sin embargo, Abell aclara que esto solo es recomendable si el dintel es estructuralmente resistente, sugiriendo que en otros casos lo más seguro es resguardarse debajo de una mesa firme. La percepción de seguridad varía según el tipo de vivienda.
El estudio también revela una discrepancia en la percepción de riesgo y confianza estructural entre las zonas del país. En el centro, el 87% de los encuestados percibe un alto riesgo y más de la mitad se siente confiado en la resistencia sísmica de sus viviendas. En la zona costera, en cambio, la percepción de riesgo es menor, pero la desconfianza estructural es más alta.