La candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas sufrió un retroceso en el segundo sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad, de acuerdo con los resultados difundidos por PassBlue.
La exmandataria obtuvo 2 votos de “encourage” (apoyo), 6 de “discourage” (rechazo) y 7 “no opinion”, en una consulta secreta en la que participaron los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.
El resultado representa una caída importante respecto de la primera votación, realizada el 30 de julio. En aquella instancia, Bachelet había conseguido 6 votos de apoyo, 5 en contra y 4 sin opinión.
Bachelet cae de seis a dos apoyos
El nuevo escenario muestra que cuatro de los respaldos que había conseguido Bachelet en la primera consulta ya no aparecen como votos de “encourage”.
Al mismo tiempo, sus votos de rechazo aumentaron de cinco a seis, mientras que la categoría “no opinion” pasó de cuatro a siete.
La exPresidenta quedó así en una posición bastante más compleja frente a sus principales competidores. El sondeo no define al próximo secretario general, pero funciona como una herramienta para medir qué candidaturas tienen posibilidades de reunir el respaldo necesario dentro del Consejo.
En esta etapa, sin embargo, todavía no es posible determinar qué países emitieron los votos de rechazo contra Bachelet, ya que los miembros permanentes y los no permanentes utilizan papeletas indistinguibles. Esto impide saber si alguno de los cinco países con poder de veto —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— está bloqueando su candidatura.
Rodrigues-Birkett encabeza la segunda consulta
La candidata de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, volvió a ubicarse en el primer lugar del sondeo, aunque también experimentó una baja respecto de la primera votación.
Rodrigues-Birkett obtuvo 8 votos de apoyo, 3 de rechazo y 4 sin opinión. La costarricense Rebeca Grynspan quedó segunda, con 7 apoyos, 4 rechazos y 4 sin opinión.
El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, también alcanzó 7 votos favorables, aunque recibió 6 en contra y 2 sin opinión, uno de los niveles de rechazo más altos entre los principales candidatos.
Los resultados completos difundidos por PassBlue quedaron así:
21, 2026RESULT OF THE 2ND UNSC STRAW POLL
Rodrigues Birkett – 8 Encourage, 3 Discourage, 4 No opinion
Grynspan – 7 Encourage, 4 Discourage, 4 No opinion
Grossi – 7 Encourage, 6 Discourage, 2 No opinion
Bachelet – 2 Encourage, 6 Discourage, 7 No opinion
Sall – 6 Encourage, 7…
— PassBlue (@pass_blue)
RESULT OF THE 2ND UNSC STRAW POLL
— PassBlue (@pass_blue) August 21, 2026
Rodrigues Birkett - 8 Encourage, 3 Discourage, 4 No opinion
Grynspan - 7 Encourage, 4 Discourage, 4 No opinion
Grossi - 7 Encourage, 6 Discourage, 2 No opinion
Bachelet - 2 Encourage, 6 Discourage, 7 No opinion
Sall - 6 Encourage, 7…
La carrera por suceder a Guterres sigue abierta
El proceso busca determinar quién reemplazará a António Guterres, cuyo mandato concluye a fines de 2026. La elección contempla una serie de consultas informales antes de que el Consejo de Seguridad pueda escoger a un candidato y recomendarlo a la Asamblea General.
En el primer sondeo, realizado en julio, Grynspan había liderado con 10 votos de apoyo, seguida por Rodrigues-Birkett con 9 y Grossi con 7. Bachelet había quedado en el cuarto lugar con sus 6 respaldos.
El segundo resultado modifica considerablemente ese panorama para la expresidenta: pasa de estar cuarta a quedar con apenas dos votos favorables, mientras siete integrantes del Consejo optaron por no pronunciarse y seis manifestaron oposición.
Aun así, el proceso está lejos de terminar. Los straw polls son consultas informales y no constituyen una votación definitiva, por lo que los candidatos pueden continuar buscando apoyos antes de las siguientes etapas de la elección.
Para Bachelet, el dato central de esta segunda ronda es claro: pierde cuatro apoyos respecto del primer sondeo y aumenta en uno sus votos de rechazo, quedando con una de las posiciones más debilitadas entre las candidaturas que aspiran a dirigir Naciones Unidas desde 2027.