El Tribunal Supremo de Estados Unidos aprobó este miércoles una solicitud de la administración de Donald Trump para revertir una política instaurada durante el gobierno de Joe Biden que permitía a las personas autoidentificar su género en los pasaportes, incluyendo la opción “X” para personas no binarias.
Con una votación de 6 a 3, el máximo tribunal dio luz verde a que el Departamento de Estado exija que el marcador de género en los pasaportes (“M” o “F”) corresponda al sexo asignado al nacer.
Esta decisión representa un revés para la comunidad LGBTQ+, especialmente para personas trans e intersexuales que podrían enfrentar discriminación al viajar con documentos que no reflejan su identidad.
Desde el gobierno se argumentó que la medida busca mantener “coherencia histórica” y facilitar relaciones diplomáticas. Sin embargo, la jueza Ketanji Brown Jackson, en su voto disidente, advirtió que la política atenta contra los derechos fundamentales de las personas transgénero.