Un derrame de petróleo registrado frente a las costas de Omán alcanzó al menos tres puntos del litoral sur de Irán, según informaron autoridades iraníes durante este jueves, aumentando la preocupación por el impacto ambiental en la zona del golfo de Omán.
La contaminación proviene del buque cisterna Caroline Bezengi, una embarcación con bandera de Camerún que permanece varada cerca de las islas Hallaniyat, en Omán, tras sufrir una fuga de crudo. El derrame había sido detectado días antes y las autoridades omaníes estimaron inicialmente una extensión cercana a los 390 kilómetros cuadrados.
Petróleo llegó a zonas de la costa iraní
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, informó que se detectó contaminación en tres sectores de la costa sur del país, además de presencia de petróleo en algunas zonas marítimas.
Entre los puntos afectados se encuentra la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, una zona considerada estratégica por su importancia para el transporte marítimo y energético internacional.
La vicepresidenta iraní y jefa de la Agencia de Protección Ambiental, Shina Ansari, señaló que se realizan labores de limpieza en distintos sectores del litoral afectado.
Buque transportaba petróleo ruso
Según los reportes disponibles, el derrame se originó en el petrolero Caroline Bezengi, que transportaba cerca de 800 mil barriles de petróleo ruso y se encuentra bajo sanciones internacionales. La embarcación habría sufrido daños mientras navegaba en aguas cercanas a Yemen antes de quedar varada frente a Omán.
La emergencia ha generado preocupación debido a la cercanía con áreas marinas sensibles y por el riesgo de que la mancha continúe expandiéndose dependiendo de las condiciones del mar y los vientos.
Zona clave para el comercio energético mundial
El incidente ocurre en una zona de alta relevancia estratégica. El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo, debido a que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico.
Cualquier interrupción o amenaza en esta zona genera preocupación en los mercados internacionales por sus posibles efectos sobre el suministro energético y los precios del crudo.