El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó la posibilidad de un alto el fuego en medio del conflicto con Irán, pese al llamado del papa León XVI a detener las hostilidades y retomar el diálogo en Medio Oriente.
Desde la Casa Blanca, el mandatario fue consultado por la prensa sobre una eventual tregua, instancia en la que respondió de manera categórica que “podemos tener un diálogo, pero no quiero hacer un alto el fuego”.
Trump justificó su postura afirmando que no corresponde detener las acciones militares en el actual escenario. “No haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando”, comentó.
Casi un mes de ofensiva
Sus declaraciones se producen en el contexto de la ofensiva que Estados Unidos mantiene junto a Israel contra Irán, conflicto que se intensificó desde fines de febrero tras una serie de ataques dirigidos a objetivos estratégicos del aparato militar iraní.
En ese marco, el Presidente estadounidense destacó los resultados de la operación, asegurando que las fuerzas aliadas han debilitado significativamente las capacidades de defensa de Irán. Según comentó, la ofensiva habría impactado tanto a la Armada como a la Fuerza Aérea del país, además de afectar a parte de su liderazgo.
Por otra parte, el mandatario también abordó la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el transporte global de petróleo. Al respecto, sostuvo que asegurar ese paso marítimo sería una tarea “sencilla y relativamente segura” desde el punto de vista militar, aunque implicaría un despliegue considerable de fuerzas navales.
En esa línea, cuestionó el rol de la OTAN, señalando que la alianza no ha asumido un papel activo en esa zona. Además, subrayó que Estados Unidos no depende directamente de esa vía, apuntando que los principales interesados en su funcionamiento son Europa y economías asiáticas como Japón y Corea del Sur, especialmente tras el bloqueo del paso por parte de Irán en respuesta a la ofensiva.