A pocas horas de que se celebren las elecciones en Bolivia, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, emitió una advertencia pública. Según indicó, existen reportes de inteligencia que revelan planes para “convulsionar y obstaculizar el proceso electoral” de este domingo.
En conferencia de prensa, Ríos explicó que la información apunta a sectores ligados al expresidente Evo Morales. De acuerdo con sus declaraciones, los riesgos provienen de seguidores “identificados con el señor Evo Morales”, quienes estarían organizando acciones destinadas a alterar el desarrollo normal de los comicios.
Además, el ministro subrayó que el Ejecutivo no permitirá que grupos atenten contra la seguridad nacional ni contra el derecho político de la ciudadanía. “No podemos permitir que estas personas atenten contra la seguridad en nuestro país, pero además atenten contra el derecho político que tenemos los ciudadanos y ciudadanas que es elegir a nuestras autoridades mediante el voto”, declaró.
Asimismo, llamó a la población a resistir cualquier intento de generar caos. Dirigió un mensaje especial a los habitantes del Trópico de Cochabamba, región de influencia de Morales, para que rechacen convocatorias que busquen perturbar la jornada electoral.
Por otra parte, Ríos advirtió a la comunidad internacional sobre los supuestos intentos de boicot. Según señaló, busca que exista vigilancia y presión externa frente a un proceso que ocurre en un contexto de polarización interna.
Para reforzar la seguridad, el Gobierno incrementó la presencia policial en las zonas consideradas sensibles. Además, implementó planes de contingencia con el fin de garantizar un proceso pacífico y ordenado, incluso ante posibles tensiones previas a la votación.
Un proceso con fuerte carga política
Más de 7,5 millones de bolivianos están habilitados para votar este domingo y elegir presidente, vicepresidente y legisladores. Asimismo, 369.308 ciudadanos residentes en el exterior podrán participar en la elección presidencial.
Este proceso podría marcar el fin de dos décadas de predominio del Movimiento al Socialismo (MAS). De hecho, las encuestas recientes muestran un escenario adverso para el oficialismo. Mientras tanto, candidaturas opositoras como las de Samuel Doria Medina y Jorge Quiroga aparecen mejor posicionadas.
Además, el Tribunal Supremo Electoral habilitó el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre), que divulgará los datos al finalizar la jornada. El proceso contará con 14 misiones internacionales de observación, entre ellas las de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos.
En consecuencia, las elecciones en Bolivia se desarrollan bajo un clima de alta incertidumbre. El resultado podría abrir una nueva etapa política y poner fin al prolongado predominio del MAS.