Sin avances concretos concluyeron las negociaciones entre Estados Unidos e Irán desarrolladas en Islamabad, destinadas a buscar una salida al conflicto en Oriente Medio.
Tras una maratónica jornada de conversaciones que se extendió por más de 20 horas, ambas delegaciones se retiraron sin lograr un acuerdo, responsabilizándose mutuamente por el fracaso del proceso.
Posturas enfrentadas
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien encabezó la delegación de su país, lamentó la falta de compromisos por parte de Irán. “Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo”, afirmó, enfatizando que el principal punto de conflicto sigue siendo el programa nuclear iraní.
Desde Teherán, en tanto, la televisión estatal IRIB aseguró que el colapso de las conversaciones se debió a las “exigencias irrazonables” de Estados Unidos.
En la misma línea, el portavoz diplomático Esmail Baqai sostuvo que el éxito del diálogo depende de que la contraparte “se abstenga de demandas excesivas e ilegales”.
Tregua temporal en medio del conflicto
Las negociaciones se desarrollaron en el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero, tras los ataques de fuerzas israelíes y estadounidenses contra territorio iraní.
Pese al fracaso de las conversaciones, ambas partes acordaron una tregua de dos semanas, con el objetivo de retomar el diálogo y avanzar hacia un eventual acuerdo de paz con mediación de Pakistán.