La Comisión Europea impuso este jueves dos multas a Google por un total de 890 millones de euros, debido a prácticas consideradas anticompetitivas.
La primera sanción, por 460 millones, se debe a que la compañía priorizó sus propios servicios, como Google Shopping y resultados deportivos, en su motor de búsqueda frente a los de la competencia.
La segunda multa, por 430 millones, se relaciona con restricciones a los desarrolladores de aplicaciones móviles que usan Google Play, impidiéndoles informar a los usuarios sobre ofertas más baratas en otras plataformas.
El Ejecutivo europeo señaló que Google debe modificar sus prácticas en un plazo de 60 días, para garantizar un trato justo a sus competidores y permitir que los desarrolladores informen libremente sobre precios más bajos.
De no cumplir con esta orden, la compañía podría enfrentar sanciones periódicas de hasta el 5 % de su facturación anual global. Estas multas se basan en la ley de mercados digitales (DMA), vigente desde 2022, y no en normas antimonopolio tradicionales.
Ante la situación, Google cuestionó la multa, argumentando que la DMA afecta el funcionamiento de productos cotidianos y obliga a eliminar funciones de búsqueda en tiempo real y medidas de seguridad de Google Play.
Por su parte, la Comisión Europea defendió su decisión y aseguró que está obligada a cumplir las normas comunitarias y el derecho internacional, incluso frente a posibles presiones de Estados Unidos.