El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró este martes que ha concluido la denominada “guerra de los 12 días” impuesta por Israel, luego de que entrara en vigor un cese del fuego mediado por Estados Unidos.
“Estamos presenciando un alto el fuego y el fin de la guerra de 12 días que fue impuesta al pueblo iraní a través de la agresión imprudente y el belicismo del régimen sionista”, afirmó Pezeshkian en un comunicado.
Durante el conflicto, que comenzó el 13 de junio con la Operación León Naciente lanzada por Israel, se registraron ataques a instalaciones nucleares iraníes y una respuesta iraní masiva con misiles balísticos y drones. Estados Unidos también intervino con bombardeos contra las plantas nucleares de Isfahán, Fordow y Natanz, lo que aceleró la escalada.
El alto al fuego, anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, fue implementado en un esquema de 12 horas iniciadas por Irán y 12 horas posteriores coordinadas por Israel, en lo que se esperaba fuera un fin definitivo de la hostilidad. Sin embargo, se registraron violaciones durante las primeras horas, lo que generó tensiones entre ambos países.
Pezehskian enfatizó que “Israel sufrió un severo e histórico castigo”, y que se infligieron “daños inimaginables”. En sintonía, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó la ofensiva de “victoria histórica” y declaró que se había neutralizado la amenaza nuclear iraní.
Aunque el alto al fuego ha traído un respiro y las bolsas europeas y el petróleo reaccionaron positivamente, la tregua sigue siendo frágil. Expertos advierten que, de reanudarse los ataques, ambos bandos están preparados para intensificar rápidamente el conflicto.
Pese a la mejora pasajera, el saldo del conflicto fue grave: cerca de 250 muertos entre combatientes e infraestructuras golpeadas, además de cientos de heridos y desplazamientos civiles masivos.